Demandan justicia para víctimas de acoso sexual en Rikers

Piden que una agencia independiente investigue los casos

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Demandan justicia para víctimas de acoso sexual en Rikers
Protestan afuera de las escalinatas de la Alcaldía para más protección a los detenidos que son víctimas de acoso sexual. Foto por: John McCarten

NUEVA YORK – Activistas, abogados, y víctimas denunciaron, este martes, en las escalinatas de la Alcaldía, la inacción de la Ciudad para prevenir el abuso sexual, investigar apropiadamente, y ofrecer servicios de rehabilitación para víctimas de abuso sexual en la cárcel en Rikers Island y en todas las prisionesdel estado.

“Ellos hablan de la historia de dos ciudades aquí” dijo Xena Grandicelli quien sobrevivió abuso sexual en el 2015 dentro de la prisión. “Nostros creemeos que es la historia de tres ciudades, porque Rikers Island es una ciudad por si sola. Parece que tiene sus propias leyes”. Grandicelli, una mujer trans, aún no ha recibido justicia por un acoso de parte de otro detenido que los guardias de seguridad no interrumpieron.

Cada día hay Rikers alberga alrededor de 9 a 10 mil personas en sus 9 facilidades. En el 2015 el 34% de los encarcelados fueron hispanos.

“Las mujeres detenidas y encarceladas están forzadas a pagar un precio muy alto e irreversible a su salud mental, a su salud física, a su sentido de bienestar en la comunidad, y a su habilidad de reconstruir sus vidas”, expresó Sonia Ossorio presidenta de la Organización Nacional para Mujeres en la Ciudad de Nueva York (NOW NYC).

Según datos suministrados por el Departamento de Corrección de la Ciudad de Nueva York (DOC por sus siglas en inglés) en el 2014, hubo 135 alegaciones de abuso sexual en Rikers.

Sin embargo, muchos de estos casos pasan sin ser informados. “Lo peor es que más de la mitad de esas violaciones reportadas fueron cometidos por oficiales de corrección”, añadió Ossorio. Alrededor de 60% de las violaciones son cometidos por los oficiales de seguridad en las prisiones.

Así lo confirmó Robin Miller, una oficial de corrección de Rikers retirada quien escribió un libro sobre sus años trabajando en la isla. “Durante mi permanencia el sexo era desenfrenado entre mis colegas y oficiales supervisores”, dijo. Ella habló de la cultura de acoso entre los oficiales de corrección y los detenidos en la isla. “La antorcha se ha pasado de una década a otra y por lo tanto continúa. Esto no es nada nuevo”, añadió.

La mayoría de las mujeres que están en la cárcel han sido víctimas de violencia antes de ser detenidas. Las sugerencias de los presentes para el DOC fueron más servicios de salud mental para las víctimas y que las investigaciones sobre estos casos de abusos se hagan por una agencia independiente.

Un vocero del DOC dijo que el comisionado Joseph Ponte toma en serio las acusaciones y tiene cero tolerancia para las agresiones sexuales de los detenidos.

“Todos las denuncias de asalto y abuso sexual son investigadas con rigor y rápidez. La gran mayoría de nuestros oficiales llevan a cabo sus funciones con cuidado e integridad, y estamos tomando muchas medidas para garantizar que todo el personal adhieran a la más alta profesionalidad. Como parte de nuestra iniciativa de reforma de arriba hacia abajo, estamos trabajando para que nuestra agencia cumpla de la Ley de Eliminación de Violaciones en Prisiones“.

La ley conocida como PRAE por sus siglas en inglés se pasó nacionalmente hace más de 10 años. Pero no fue hasta el 2012 que el DOC solicitó y recibió subsidios para implementar la ley en la ciudad. En el 2014 el departamento contrató al grupo Moss para evaluar las prácticas dentro de las cárceles. El grupo dio sus recomendaciones el año pasado y continúan trabajando con la Ciudad para implementar los cambios necesarios.

Uno de los pedidos que hicieron los activistas fueron más cámaras de seguridad cual el DOC dijo que la facilidad de mujeres en Rikers tendrá en toda la cárcel para finales de este año.

El DOC creó una nueva parte dentro de su división de investigaciones para responder a las alegaciones de abuso sexual.

Pero los abogados y activistas creen que la división investigativa está más preocupada de esconder las alegaciones que defender a las víctimas. “Al igual que tenemos un fiscal independiente para los casos de violencia policiaca, nosotros necesitamos un fiscal independiente y un investigadores independientes para manejar estos casos. No podemos depender que el sistema se vigile a si mismo”, dijo el abogado Randy McLaughlin.

Después de la rueda de prensa, los presentes fueron a una audiencia del DOC para hablar sobre cómo reducir el abuso sexual en las cárceles.

Mantener abierta o cerrar la cárcel de Rikers ha sido un debate desde que a principios de años la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark Viverito, presentó su visión de “Más Justicia NYC” donde propuso el cierre a largo plazo de la prisión.

Aunque recibió apoyo del gobernador Andrew Cuomo, el alcalde Bill de Blasio no cree que sería costo-eficiente para los neoyorquinos.

Mientras tanto, Viverito está introduciendo medidas para rebajar el número de detenidos. Una de ellas, el Fondo de Fianzas, usará $1.4 millones anuales para ayudar a las personas de escasos recursos que reciban multas de $2,000 o menos. El fondo está todavía esperando ser aprobado por el estado de Nueva York.

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