“Heisenberg” perdió la virginidad con una prostituta

El actor Bryan Cranston cuenta en sus libro de memorias las situaciones y hasta los sueños más locos que ha tenido en su vida

¡Muestra tu orgullo latino!

Sigue al Campeón de los Hispanos en Facebook
“Heisenberg” perdió la virginidad con una prostituta
También revela cómo le propuso matrimonio a su mujer, escondiendo el anillo en el sitio más insospechado.
Foto: Getty
El actor Bryan Cranston, más conocido como el traficante Walter White,alias Heisenberg, de la serie ‘Breaking Bad‘, confiesa ahora en su libro de memorias ‘A Life in Parts’ que perdió la virginidad con un prostituta durante su primer viaje al extranjero. Aunque el intérprete no estaba demasiado entusiasmado ante la idea de pagar a cambio de sexo, especialmente porque apenas tenía dinero, la presión de sus amigos acabó haciéndole cambiar de idea.
“Una vez en la habitación me indicó que me quitara la ropa. Estaba sucediendo de verdad. No hubo fuegos artificiales ni ninguna ternura. Nada de hablar, ni siquiera nos dijimos nuestros nombres. No tenía ni idea de qué estaba haciendo. Éramos esa extraña y yo, juntos en una habitación, en ese momento concreto. Fue tan poco complicado como debería ser”, recuerda Cranston.
Pero la confesión más sorprendente que realiza el actor en el libro es sin duda la de que en una ocasión soñó con asesinar a una de sus exnovias golpeando sistemáticamente su cabeza contra una pared, hasta que “trozos de sesos, pelo y piel comenzaran a quedarse pegados en los ladrillos”.
Bryan Cranston and wife
“Estaba calmado, me había desprendido de todo el miedo y la ira. No estaba ni complacido ni aliviado ni lleno de satisfacción. No sentía nada. La solté y su cuerpo se escurrió hasta el suelo”, detalla acerca del sueño.
Sin embargo, las memorias de Cranston también incluyen otras historias más felices, como por ejemplo cómo le propuso matrimonio a su esposa, Robin Dearden, mientras se daban un baño juntos.
Ya tenía el anillo, pero no tenía ni idea de dónde esconderlo. Tenía que ponerle en algún sitio a mi alcance porque no podía salir de la bañera empapado y dejando agua por todo el suelo en mitad de la proposición. Lo único que se me ocurrió fue ponérmelo en el dedo meñique del pie”.

Te recomendamos