El futbolista argentino que se cambió el apellido para que no maltraten a su hija

Daniel Dell'Orto es un jugador de Defensores de Cambaceres y tomó la decisión en el momento en que supo que iba a tener una niña. El trámite tomó dos años

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Hay nombres en el deporte que, por puras diferencias idiomáticas, pueden significar una cosa totalmente distinta en otra lengua… y dar lugar a más de una risa burlona.

Ejemplos de esos “doble sentidos” sobran: el nadador ruso Makovich que lleva por nombre Semen, el mediocampista brasileño con un apodo escatológico Kaká o su par Elano Blumer.

O hay otros nombres simplemente curiosos al oído, como Ao Gao, quien acaba de representar a China en los Juegos Olímpicos en la disciplina de polo acuático.

Por eso tal vez al defensa del club Defensores de Cambaceres, de la cuarta división del fútbol argentino, nunca le importó llamarse Diego Dell’Orto.

Dell’Orto en italiano significa “del huerto”.

En Argentina, donde vive y juega, orto significa culo.

“Jugué toda mi vida al fútbol con ese apellido, me banqué insultos y cargadas (bromas). Siempre lo tomé con humor “, le dijo el jugador al diario argentino Clarín.

Sin embargo, hace poco recibió una noticia que lo hizo cambiar de idea. Y de apellido.

“Cuando me enteré que iba a tener una hija y reflexioné que con que ese apellido ella iba a tener algunos problemas en el futuro”, explicó.

Entonces decidió resignar el Dell’Orto y desde esta semana es Diego Ayala. Para esta altura, la niña tiene un año y dos meses.

“Un año antes de que naciera, arranqué con el trámite. Fue hace dos años y fue lo que tardó el proceso de cambio”, explicó ahora Diego Ayala en la página oficial del club.

“Es el apellido de mi madre. Creo que va a funcionar mucho mejor”.

Esta semana el vicepresidente del club, Sergio Martinetti, viajó a las instalaciones de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para realizar el cambio oficial de nombre en las planillas de la competición.

“Gracias a Dios ya está todo. Tengo que hacer los trámites de bienes nuestros, pero mi hija ya es Ayala de apellido”, concluyó.

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