Los errores fatales que condenan tu primera cita al fracaso

Te decimos lo que no debes hacer, especialmente si es un blind date

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Los errores fatales que condenan tu primera cita al fracaso
En una cita a ciegas las dos personas deben acordar el lugar, la hora y las condiciones.
Foto: Shutterstock

Llevas mucho  tiempo sin pareja y sientes  que  es el momento de abandonar la soltería  y lanzarte en busca  de  alguien. Sales con amistades los fines de semana, le echas  el  ojo  a alguien del trabajo, tienes  apertura  en las  redes  sociales para conocer algún soltero  y  no pescas ni  un catarro.

De  momento una  compañera de trabajo te  comenta  de  un chico que conoce a través  de  otro amigo y que es perfecto para  una cita a  ciegas. Al principio resistes  y luego aceptas e intercambias  números  de  teléfonos con él.

Se citan  en  un lugar  público que él conoce y al que  nunca has  ido. Desde horas antes  del encuentro  comienzas a  desesperar, no sabes qué  ropa ponerte, tu  deseo es deslumbrar  para  que  el chico  no salga corriendo.

Antes del blind date te llega  un mensaje a través de WhatsApp para que  le  envíes una foto para reconocerte una vez  lleguen al lugar. Buscas tu mejor ángulo, te tomas  la  foto y la  envías. La  espera  de  segundos  se hace eterna, comienzas a  sudar y a comerte las uñas, hasta que  te llega un emoji de un… Like.

Este  comportamiento suele  ser  usual entre féminas que se aventuran a tener por  primera  vez una cita a ciegas y que pueden conducir al desastre. Y lo descrito  anteriormente expone tres  errores comunes que no se deben  hacer  al tener una primera cita ni en una cita a  ciegas,  según  señala  la  especialista en sexualidad  y  consejería  de pareja Ivelisse Cintrón.

La experta  indica  que   en una  cita a ciegas  las dos  personas  deben  acordar  el lugar, la hora  y las condiciones  en que  se va  a dar  el encuentro. Esta  es   una de las  reglas  básicas a  la hora  de practicar eso de conocer  personas.

El hecho de que los acuerdos para  esa  primera  cita  sean impuestos por el hombre, Cintrón no lo ve con buenos ojos, puesto que  asegura  debe  ser  la mujer  la que  se sienta cómoda y  segura en el lugar.

No importa si  el blind date  se gestionó a  través de unos amigos, de las  redes sociales  o  de los  portales  dedicados a conectar personas, el aspecto de seguridad  es prioridad antes del encuentro.

pareja

Igual se recomienda que cada persona llegue al punto  de  encuentro en autos  por separados o en vías de transportación distintas. Por ningún motivo debes permitir que la persona te recoja en tu casa ya que se trata  de un desconocido. Además, indicarle a  un amigo  o amiga dónde  será  el punto de encuentro es  una  medida  de  prevención en caso  de  necesitar  ayuda.

El mayor error

Uno de los  errores comunes  que  señala  Cintrón en  las  citas a ciegas  es que una  de las partes desea deslumbrar y comienza a “venderse” para  impresionar. Muchas veces es el hombre el que cae en esa práctica y es la que suele dejarnos saber que algo “no huele bien”.

“Las  mujeres no podemos  creer todo lo que nos dicen. Es decir la regla es no creer nada, porque una vez nos dicen cosas lindas  al oído  quitamos esa  barrera de alerta y  nos emocionamos. Estamos hablando de la primera  cita, por  tanto, tenemos que ser cautelosas”, afirma Cintrón.

Lo sensato es que la persona se muestre tal cual es y no aparentar. En esa línea hay que  tomar en consideración que no  se debe abusar y la conversación no se debe monopolizar para hablar solo de uno, por lo que si no está bien que él lo haga, debes estar pendiente de tú no caer en esa trampa.

Los temas de conversación de esa primera  cita  deben  ser  para  conocerse y no concentrarse en un solo  tema  que le  interese a  una  parte”,  explica  Cintrón.

Este error  al que  hace  referencia Cintrón le sucedió  a  la joven Ivette  López  en una cita a  ciegas  que  tuvo con una  figura  pública  del país  dentro del  ámbito  político y social. Según cuenta, la gerente  de mercadeo accedió a  la  cita a  ciegas a  insistencia de una  amiga  que  entendía podían llevarse bien.

La joven conocía quién  era  el caballero a  través  de  las noticias y  aunque no le  atraía su  físico, su  intelecto le parecía  interesante.

“Nos encontramos cierto lugar y  del primer  saludo, él  empezó  hablar  de su trabajo, de su  lucha social  y política,  de sus  aportes  a la nación y yo no encontraba  en qué  momento de la conversación integrarme.

“Conocía su historia y la de su  familia. Él hablaba de lo grandioso que él  decía ser. No sentía que eran temas apropiados  para una conversación de una primera cita. Pensé que  era la mujer para su  tesis doctoral. Trató tanto  de venderse que no funcionó”,  narra  la joven, que indica que la cita culminó con la incómoda pregunta de si volvería  a salir con él.

Su respuesta “fue un sí, por no ser grosera, obvio  que  nunca me  llamó”.

Desesperación

Otro de los  errores  comunes  de  las  citas a ciegas  opera del modo contrario y puede ser un repelente automático de hombres:  mostrarte  desesperada y en busca de pareja.

“El desespero es  el peor enemigo de  esa  primera cita. En las  citas  a ciegas lo ves mucho. Escuchas a  una  de las partes hablando y proyectándose desesperada por tener  una  pareja y  ahí  es que  viene  el  horror  que  ante  la  primera  palabra  linda  que pronuncie  ese  hombre, la mujer queda prendada porque está  desesperada y ni hablar  de las  que rápido  hablan de formalizar”, menciona  la consejera de pareja.

En ese contexto de mujeres desesperadas caen las  que  andan  con  el traje de  novia en  el baúl y al primero que  conocen ya le expresan su  deseo de casarse, lo que  ocasiona  que  el hombre  salga  huyendo.

Esto le sucedió a Vanessa Rivera, una joven que tuvo una  cita a ciegas con quien ella describe como el prospecto perfecto, pero  el joven la descartó por su desesperación. “Recuerdo  que me  acababa de  dejar de  mi novio, con quien me  iba a casar y decidí tener  un blind date en medio  del despecho.

“Nos conectamos  por las redes sociales y el tipo  me  gustó  cuando lo conocí, pero  ahora que  he madurado,  la verdad  es que se  espantó conmigo. Recuerdo que le dije que  me quería  casar,  que ya  tenía  el lugar  y que como el reloj biológico apremiaba  quería  la parejita”, narra la joven sobre  aquella fatídica cita a  ciegas.

Por último, la especialista en sexualidad indica que además de esos errores, existen otros “horrores” en una cita a ciegas como  intercambiar fotos, ya que cada imagen que envíes, deja de ser tu  propiedad. Pero el peor es el de tener  relaciones sexuales esa primera  vez  que  se conocen.

“El hombre suele preparar el camino en esa  primera cita  para tener una oportunidad sexual. Mi recomendación es nunca tener sexo  en la primera cita. Nosotras somos más  emocionales y podemos  confundir el encuentro porque  involucramos sentimientos y cometemos el error”, concluye  Cintrón.

– Damaris Hernández Mercado

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