Cómo evitar las serias complicaciones de tomar varios medicamentos a la vez

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Cómo evitar las serias complicaciones de tomar varios medicamentos a la vez
Foto: Shutterstock

Acarrear todas las pastillas que tomas a tu próxima cita con el médico o visitar al farmacéutico podría parecer exagerado, pero también podría salvarte la vida, especialmente si tomas varios medicamentos o suplementos.

De hecho, tomar 5 o más medicamentos de forma regular, algo que muchos estadounidenses hacen, con frecuencia hace más daño que beneficio, especialmente si no lo haces bajo la estrecha supervisión de un proveedor de atención médica.

“Las probabilidades de que haya interacciones farmacológicas y efectos secundarios aumentan dramáticamente a medida que sube la cantidad de medicamentos que tomas”, dice Michael A. Steinman, M.D., geriatra en University of California, San Francisco, Medical Center.

Algunas veces las interacciones farmacológicas aumentan la potencia del medicamento, algunas veces disminuyen su eficacia y otras veces desencadenan peligrosos efectos secundarios.

Y se están volviendo mucho más comunes, dice Dima M. Qato, Pharm.D., una farmacéutica en University of Illinois en Chicago. Un estudio publicado en JAMA Internal Medicine en abril de 2016 del cual ella fue coautora, descubrió que dos tercios de los adultos mayores toman cinco o más medicamentos y suplementos al día, hasta 14% desde 2006. Y una de cada seis personas usa medicamentos, suplementos o ambos, los cuales no se deben combinar.

Aquí te indicamos cómo mantenerte seguro si tomas varios medicamentos.

Checa tu “bolsa de medicamentos”

Al menos una vez al año, reúne todos los medicamentos de venta con receta y de venta libre que tomas, incluyendo gotas y ungüentos, así como todos los suplementos dietéticos, vitaminas, minerales o remedios a base de hierbas que uses, y llévaselos a tu médico o farmacéutico.

Durante esa revisión, conocida a menudo como “chequeo de la bolsa de medicamentos”, el médico o farmacéutico debe verificar para saber si alguno de estos interactúa con otro o si estás tomando diferentes medicamentos innecesariamente para tratar el mismo problema. Si es así, es posible que tengas que dejar de tomar alguno. Además, pregunta si es posible disminuir la dosis de cada medicamento que tomas o incluso si puedes eliminarlo.

Después de la revisión de tu bolsa de medicamentos, crea una lista de todos los medicamentos de venta con receta y de venta libre que tomas. Incluye la dosis, el motivo por el que tomas el medicamento y el nombre del médico que te lo recetó. Luego, entrega esa lista a cada farmacéutico y médico que consultes. Revisa tu lista cada 4 a 6 meses y en cualquier momento que agregues un medicamento nuevo.

De ser posible, surte todas tus recetas médicas en una sola farmacia o cadena de farmacias. Por lo general, estas comparten el mismo sistema de registro electrónico, de manera que un farmacéutico siempre sabrá qué medicamentos tomas y podrá detectar posibles problemas con más facilidad.

6 preguntas clave que debes hacer

Puedes reducir la probabilidad de tomar más medicamentos de los que necesitas si haces las siguientes preguntas cada vez que recibas una nueva receta médica o que tu médico te recomiende un producto de venta libre:

1. ¿Para qué es el medicamento? Esto podría parecer obvio, pero hacer esa pregunta básica reduce el riesgo de tomar un medicamento recetado inapropiadamente, algo que sucede sorprendentemente con mucha frecuencia.

Por ejemplo, un estudio de veteranos mayores que tomaban 5 o más medicamentos de venta con receta, descubrió que a 65% se les dijo que tomaran al menos un medicamento que no era necesario, medicamentos que eran ineficaces, que no eran indicados para su afección o que duplicaban los beneficios terapéuticos y las acciones de otros medicamentos. Un ejemplo común: El medicamento de venta libre ibuprofeno (Advil y genéricos) y el medicamento de venta con receta celecoxib (Celebrex y genéricos) tienen acciones analgésicas similares, así que no se deben tomar juntos.

2. ¿Cuánto tiempo debo tomarlo? Hacer esta pregunta puede ayudarte a detectar medicamentos que tomas regularmente y que se deberían usar solo durante un período corto. Por ejemplo, los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol (Prilosec y genéricos) que se toma para la acidez intensa, no se deben tomar durante más de 6 meses, ya que el uso prolongado aumenta el riesgo de fracturas óseas y puede causar bajos niveles de magnesio en la sangre, lo cual puede provocar espasmos musculares, ritmo cardíaco irregular y convulsiones.

Y las pastillas para ayudarte a dormir se deben usar solo por períodos muy breves, ya que pueden causar efectos secundarios como somnolencia al día siguiente y deterioro en la coordinación y el equilibrio, así como también pueden crear dependencia.

3. ¿Es este medicamento similar a otro que ya estoy tomando? Si consultas con diferentes proveedores de atención médica, algunos probablemente no se enteren de lo que otros te receten, y podrían recetarte medicamentos similares a algunos de los que ya estás tomando. Por ejemplo, tu médico de atención primaria podría recetarte un diurético (una “píldora para eliminar agua”) para bajar la presión arterial alta. Pero tu neurólogo podría recetarte un betabloqueador, el cual también reduce la presión arterial, para prevenir las migrañas. En ese caso, sería mejor si solo tomas el betabloqueador, ya que este trata ambas afecciones.

4. ¿Podría ayudarme alguna alternativa que no sea un medicamento? En algunos casos es posible que puedas eliminar o reducir tu necesidad de medicamentos si haces algunos cambios en tu estilo de vida. Para las afecciones como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes tipo 2, por ejemplo, reducir el exceso de peso, hacer ejercicio regularmente y consumir una dieta saludable algunas veces podría ser tan eficaz como los medicamentos. Y el ejercicio y la terapia física con frecuencia pueden ayudar a aliviar la artritis, así como el dolor de espalda, hombros y cuello, permitiéndote reducir la cantidad de medicamentos como el ibuprofeno (Advil y genéricos) y naproxeno (Aleve y genéricos).

5. ¿Tendrá este medicamento una interacción peligrosa con otros medicamentos de venta con receta o productos de venta libre que tomo? Mientras más medicamentos uses, mayor será la probabilidad de que ocurran interacciones farmacológicas. Por ejemplo, tomar el medicamento simvastatina (Zocor y genéricos) para bajar el colesterol junto con el medicamento para la presión arterial, amlodipina o el anticoagulante, warfarina (Coumadin y genéricos) podría desencadenar una hemorragia mortal. Lo mismo podría ocurrir al combinar aspirina con el anticoagulante, clopidogrel (Plavix y genéricos) o con medicamentos analgésicos de venta libre como ibuprofeno o naproxeno.

6. ¿Qué efectos secundarios podría causar este medicamento? Estar enterado de los posibles efectos secundarios puede ayudarte a detectarlos antes de que causen daños graves. Por ejemplo, los dolores musculares podrían deberse a la estatina que tomas para bajar el colesterol, y si dejas que continúen, podrían progresar y causar daño renal grave. Saber qué esperar también puede ayudarte a reconocer nuevos síntomas como efectos secundarios del medicamento, no como nuevos problemas de salud.

Por ejemplo, si desarrollas confusión después de tomar el medicamento para la incontinencia urinaria, oxibutinina (Ditropan XL y genéricos), es menos probable que te preocupes por ello como un síntoma temprano de demencia si te advirtieron que la confusión podría ser un efecto secundario del medicamento.

Reconocer los efectos secundarios también puede ayudarte a evitar “una cascada de recetas médicas”, dice Jerry H. Gurwitz, M.D., jefe de la división de medicina geriátrica en la escuela de medicina de University of Massachusetts en Worcester. Eso sucede cuando, en lugar de dejar de tomar el medicamento que está causando el problema, tu médico por error te receta otro medicamento para tratar el efecto secundario del medicamento, lo cual puede causar efectos secundarios adicionales o interacciones farmacológicas. “Este es un gran problema que se subestima”, indica Gurwitz.

Nota del editor: La elaboración de este artículo y de los materiales relacionados es posible gracias al subsidio del programa Attorney General Consumer and Prescriber Education Grant del estado, que es financiado por el acuerdo multiestatal de reclamos de fraude de los consumidores en relación con la comercialización del medicamento de venta con receta Neurontin (gabapentina).

– Steve Mitchell

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