El boicot a Melania Trump: ¿quién va a vestir a la primera dama de Estados Unidos?

Algunos de los diseñadores más renombrados del país se han hecho a un lado

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El boicot a Melania Trump: ¿quién va a vestir a la primera dama de Estados Unidos?

Encontrar la ropa adecuada para el gran día puede ser un desafío y hay pocos días más especiales que la toma de posesión del presidente de Estados Unidos.

Pero los diseñadores más renombrados de ese país se han mostrado extrañamente renuentes a llevar sus mejores vestidos y trajes a la Torre Trump.

  • Melania Trump, la exmodelo eslovena que se convirtió en la nueva primera dama de EE.UU.

De hecho, alguno se ha expresado abiertamente su negativa a hacerlo.

Un ejemplo es Sophie Theallet, una diseñadora cuyo trabajo se ha beneficiado con su asociación con Michelle Obama en los últimos ocho años, escribió una carta abierta a sus compañeros diseñadores donde declara que “no participará en el vestuario o asociación con la próxima primera dama”.

Esa misiva se ha convertido en un pararrayos para una industria que apoyó a Hillary Clinton durante las elecciones.

La editora de la sección de moda de The New York Times , Vanessa Friedman, se ha aventurado a decir que la derrota de Clinton y la de la familia Trump posiblemente marcan un final para la industria de la moda en su relación con el poder.

Sophie Theallet publicó una carta abierta en la que anuncia que no piensa colaborar con Melania Trump, mensaje al que se han sumado otros diseñadores. SOPHIE THEALLET
Sophie Theallet publicó una carta abierta en la que anuncia que no piensa colaborar con Melania Trump, mensaje al que se han sumado otros diseñadores. SOPHIE THEALLET

Hecho en Estados Unidos

Michelle Obama ha sido una firme defensora de los diseñadores y marcas nacionales durante sus ocho años como primera dama.

La primera dama mezclado la alta costura (Jason Wu, Maria Pinto) con diseños de tiendas comunes (J Crew, Target) para promover la industria y los valores del “Hecho en Estados Unidos”.

Su elección de ropa le ganó una reputación como una diplomática consumada del vestido y vio a diseñadores dispuestos a ofrecer sus mejores galas para ella.

Dado el prestigio asociado con vestir a la primera dama, es notable que Melania Trump ha comprado muchos de sus más relucientes trajes al por menor , y se ha asociado con diseñadores europeos hasta ahora.

Como muestra está la famosa blusa con Gucci (Italia) de los debates o el vestido Roksanda Ilinic (Serbia vía Reino Unido) que llevaba en su discurso en la convención republicana.

¿Por qué importa lo que vistan?

La primera dama Michelle Obama se ha convertido en una defensora de los diseños de Estados Unidos desde el inicio del mandato de Barack Obama. Getty
La primera dama Michelle Obama se ha convertido en una defensora de los diseños de Estados Unidos desde el inicio del mandato de Barack Obama. Getty

Un estimado de US$250.000 millones es gastado anualmente en la moda en EE.UU., según un informe de la Comisión Económica Conjunta 2015, y la industria de la moda emplea a 1,9 millones de personas en todo el país.

Uno de los mensajes clave de Trump es que traerá la industria de nuevo a Estados Unidos , y la moda podría ser un buen lugar para que el presidente electo inicie esa “resurrección”.

Que no logre el resurgimiento de empresas estadounidenses en un área que está abierto al escrutinio diario daría a sus críticos una oportunidad fácil para atacarlo.

El diario The Washington Post ha hecho comprobaciones de dónde se fabrican productos de la marca Trump y encontró que algunas de sus líneas de moda tenían etiquetas de otros países.

Donald Trump acostumbra vestir trajes de la costosa marca italiana Brioni, un gusto que quizás deba cambiar a favor de una marca estadounidense. Getty
Donald Trump acostumbra vestir trajes de la costosa marca italiana Brioni, un gusto que quizás deba cambiar a favor de una marca estadounidense. Getty

 

¿Qué viste Trump?

Hay una larga tradición, que se remonta al presidente Dwight Eisenhower, de la elección de los trajes presidenciales hechos en Estados Unidos.

Pero Trump definitivamente no es un hombre dado a la tradición.

Su gusto es el lujo de la marca italiana Brioni , que llevaba los trajes para el programa de televisión “El Aprendiz” y ahora Trump es un cliente.

La elección de trajes de etiqueta caros, un exceso que para algún candidato pudiera pasarle factura, no le causó ningún daño al presidente electo durante la campaña.

Barack Obama eligió al sastre Hart Schaffner Marx para su toma de posesión en 2009, enviando un fuerte mensaje acerca de su conexión con la ciudad de Chicago y sobre los productos fabricados en el país.

¿Será que el neoyorkino Trump enviará un mensaje similar en su gran día?

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