Remezón en la segunda división del fútbol de EEUU y Canadá

El New York Cosmos canceló contratos de jugadores y está a punto de cerrar

Al Cosmos le ha sentado bien el otoño, ya que marchan primeros y podrían disputar el Tazón del Fútbol contra Atlanta.

Al Cosmos le ha sentado bien el otoño, ya que marchan primeros y podrían disputar el Tazón del Fútbol contra Atlanta. Crédito: authors

La North American Soccer League (NASL) está en cuidado intensivos, a punto de declararse paciente terminal.

La liga que la Federación de Fútbol de Estados Unidos (US Soccer) sanciona como la segunda división enfrenta una fuga de equipos e inversionistas que pone en duda su competencia en 2017.

La noticia de la posible desaparición del New York Cosmos, la segunda en su historia, fue el detonante de la última crisis. El lunes se conoció que el club canceló los contratos de todos sus jugadores, y que el presidente Seamus O’Brien busca desesperadamente por un nuevo dueño. El personal administrativo está sin pago hace tres ciclos.

Los problemas del Cosmos se suman a la salida de otros clubes. Minnesota United decidió pasar a la MLS en 2017, mientras que Ottawa Fury y Tampa Bay Rowdies se fueron a la United Soccer League (USL), que en la actualidad representa la tercera división.

A esto se suma que Fort Lauderdale Strikers es gerenciado por la NASL ante el retiro de sus inversionistas brasileños. El Rayo Oklahoma, que también dejó libres a sus jugadores, tampoco define su continuidad.

¿Por qué la crisis?

La liga volvió a la escena en 2011 con el objetivo de revivir los años dorados de la década de los 70 cuando llegaron jugadores como Pelé, Johan Cruyff, Franz Beckenbauer, George Best y Teófilo Cubillas. Lo hizo como alternativa a la MLS, y con la aspiración de ser sancionada como primera división en algún punto.

Pelé con la camiseta número 10 del Cosmos de Nueva York.
Pelé con la camiseta número 10 del Cosmos de Nueva York.

En 2013 regresó el New York Cosmos, el club insignia de los años mozos, con la promesa de llevar a la liga a otro nivel. Seamus O’Brien, el operario del club, prefirió revivir al club en NASL que en la MLS debido al modelo de negocio. La NASL no cuenta con tope salarial y los clubes son completamente independientes en lugar de compartir la propiedad de la liga en una sola entidad. La MLS le hubiera cobrado al Cosmos una cifra cercana a los $100 millones, que O’Brien no estaba dispuesto a desembolsar.

Sin embargo, la segunda versión del Cosmos se topó con una MLS fortalecida en muchos aspectos lo que hacía difícil la competencia. El club en el que jugó Pelé tuvo que enfrentar a una MLS con estadios específicos para el fútbol, mejores contratos de televisión y que fichaba hombres como David Beckham y Thierry Henry. El día que el Cosmos volvió a jugar oficialmente, los Seattle Sounders presentaban el regreso del seleccionado estadounidense Clint Dempsey ante 50,000 personas. Estaba claro que eran otros tiempos.

Adicionalmente, la MLS anunció su segunda expansión en el área de Nueva York con la llegada del New York City FC, propiedad de City Football Group, los mismos que operan al Manchester City. El Cosmos quedaba al margen en su propio terreno ya que el Clásico del Hudson entre New York Red Bulls y NYCFC se convirtió en la principal atracción futbolística del área metropolitana.

Ante la dificultad de competir con la MLS, el Cosmos y la NASL apostaron por la retórica de crear ascenso y descenso en Estados Unidos. El tema tiene recepción en algunos sectores de aficionados, pero está lejos de suceder. Ninguno de los dueños de la MLS  está dispuesto a ceder su lugar con un descenso después de tantos millones invertidos. El modelo conservador de la MLS ha permitido que el fútbol avance a paso lento pero seguro, sin las imprudencias que llevaron al cierre de la NASL en 1984 después de la quiebra del primer Cosmos.

El club de Nueva York también quiso construir un estadio en Belmont Park, en Long Island, pero el Empire State Development Corporation, la entidad que estudia nuevos desarrollos urbanísticos en el estado de Nueva York, dilató su respuesta a la propuesta. El Cosmos tuvo como sede el Shuart Stadium de la Universidad de Hofstra, pero en cuatro temporadas no ha superado a los 7,000 aficionados en el promedio de asistencia. En 2016 fue de apenas 3,775.

¿Qué pasaría con la segunda división?

La US Soccer evalúa cada año la situación de las ligas para establecer en que nivel de la pirámide deben estar. La USL, que cuenta con más de 30 equipos,  ha solicitado a la Federación que se le sancione como segunda división.

Ante la crisis de la NASL, la US Soccer aplazó el proceso para determinar la liga que será la segunda división. Reportes indican que el presidente de la Federación, Sunil Gulati, sostuvo reuniones esta semana para que los clubes estables de la NASL como Indy Eleven pasen a la USL aunque sin pagar costos de expansión.

Aunque todo indica que la USL sería la nueva segunda división, existen dudas con el tamaño de la liga ya que tendría cerca de 40 equipos. Tampoco parece ideal que los equipos de reservas de la MLS que participan en la USL sean parte de un circuito de segunda división. Los New York Red Bulls II fueron los campeones de la USL en 2016.

Grupos de aficionados piden que se experimente con el ascenso y descenso con la USL. La idea es dividir la liga en dos, con los equipos de reservas de la MLS en un segundo renglón.

El tema es bien intencionado, pero por ahora es solo entretenimiento en redes sociales.

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