El Compass marca el paso en todo terreno

Nueva York – Luego de tres años, Jeep nos presenta la nueva generación que llegará como modelo 2012 y con el que la marca quiere hacer su Compass mucho más deportivo y atractivo. Se han dejado de lado los faros redondos en favor de unos faros más clásicos con una parrilla con detalles cromados.

Si bien Compass y Patriot son prácticamente gemelos en el apartado mecánico, la segunda ha sido mucho más exitosa que la primera en cuanto a ventas se refiere. La estrategia a seguir para no sepultarla es relativamente simple: darle aspecto del Jeep tope de la línea, el Grand Cherokee. Y es que basta con echarle un ojo al frente, en donde los faros redondos y la parrilla integrada a la fachada han cedido su lugar a grupos ópticos rectangulares y una parrilla con toques cromados que francamente luce mejor, más lujosa y refinada.

Los laterales y el trasero, su parte menos inspiradora, se mantienen casi sin cambios, donde sólo destacan los faros que incorporan diodos emisores de luz (LEDs) y cromo en la defensa. Asimismo, los conductores tendrán a su disposición una nueva oferta de llantas de aleación de 17 y 18 pulgadas de diámetro.

El interior cambia incluso más que el exterior, y trae plásticos que aunque siguen siendo duros se notan de mayor calidad; más agradables a la vista y al tacto, menos brillosos. El volante es herencia de otros Jeep y, el de la versión Limited, se incluyen sunroof, vestiduras de piel, calefacción en los asientos, climatizador, computadora de viaje y equipo de audio con pantalla táctil y disco duro, entre otros.

Uno de los elementos más relevantes lo encontramos en el nuevo volante de tres radios con mandos integrados, desde el que se pueden manejar varias funciones, como hablar por teléfono con sus manos libres.

El Compass 2012 trae dos motores de gasolina. El propulsor de acceso a la gama es un 2.0 de 158 hp, que se puede combinar con una caja de cambios manual de cinco velocidades o con una automática CVT. Un escalón por encima se sitúa un 2.4 litros de 172 hp con doble sistema de distribución variable, esta mecánica se puede acoplar a un cambio manual de cinco velocidades (variantes de tracción delantera) o a un nuevo cambio CVT de segunda generación mucho más eficiente que según Jeep, contribuye a reducir el consumo de combustible entre un 6 y un 8 por ciento respecto a un cambio automático convencional de cuatro marchas.

La gama 2012 del Jeep Compass estará disponible con tres tipos de sistemas de tracción;

La estándar es de dos ruedas motrices (las delanteras, concretamente). Para situaciones algo complejas como asfalto mojado, con una ligera capa de nieve, pistas de tierra de mediana dificultad, etc., Jeep recomienda la tracción integral permanente activa Freedom Drive I con bloqueo de diferencial central. Finalmente, si el intrépido conductor quiere que su Jeep Compass sea capaz de atravesar prácticamente cualquier terreno, tendrá a su disposición el sistema Freedom Drive II, un sistema ‘off road’ más extremo y especialmente indicado para terrenos muy exigentes y de muy baja adherencia.