En pie, grandes duelos divisionales

Comienzan a perfilarse las batallas por grupo, con cinco juegos clave

Hemos llegado a media temporada y es hora de hacer cuentas y ver cómo vamos. En la Conferencia Americana, los sospechosos de siempre, como acostumbran, en la pelea. Patriots y Jets se pelean la División Este, y los Steelers con medio juego de ventaja sobre los Ravens en la División Norte.

Los otros candidatos fuertes a playoffs en la Conferencia Americana llaman la atención precisamente por sus acostumbradas ausencias en enero. Estamos hablando de Bills, Bengals y Texans. No se rían. La victoria de Buffalo sobre Nueva Inglaterra confirma que los Bills tienen las armas ofensivas para competir, con dudas alrededor de su plantel y sí tienen suficientes piezas para aguantar la temporada completa. Cincinnati califica gracias a su defensiva, entre las mejores de la liga, brindándole tiempo valioso a sus novatos Andy Dalton (QB) y A.J. Green (receptor) para madurar. El potencial es enorme. Finalmente, Houston, gracias a la ausencia de Peyton Manning, pero más bien por el talento del corredor Arian Foster, parece firme en su grupo. Foster por tierra, Matt Schaub y Andre Johnson por aire, más una buena defensiva, los astros parecen estarse alineando en Houston. Quizás -más bien- un cometa, porque esto en Houston nunca ha sucedido.

En la Conferencia Nacional no existe duda que los Packers y Saints están a otro nivel que los demás. Quizás los Giants o San Francisco pudieran surgir como retadores serios, pero falta mucho por jugar. Más bien es Filadelfia, a pesar de un arranque desastroso, pero con dos meses para afinar filas, el equipo que tiene el mayor talento y la explosividad ofensiva para contrarrestar la potencia de Green Bay y Nueva Orleans. A estas alturas, Dallas (demasiados altibajos), Detroit (a uno o dos años), Chicago (juegan en la división de los Packers), Tampa Bay (juegan en el grupo de los Saints) y Atlanta (Matt Ryan todavía no da el estirón), tienen todos mucho trabajo por hacer para convencer.

No se pierdan la acción en la NFL y veamos lo más destacado para este fin de semana.

Resto de la jornada (a seguir):

Tampa Bay (4-3) en Nueva Orleans (5-3)

Tampa Bay (4-3) en Nueva Orleans (5-3): Por el liderato de la División. Los Bucs ganaron el primer duelo gracias a más de 300 yardas por pase y dos anotaciones del mariscal Josh Freeman y más de 100 yardas por tierra del corredor Earnest Graham. No esperen lo mismo, porque Graham quedó fuera el resto de la temporada y Freeman has sufrido seis de sus diez intercepciones en las últimas tres semanas. Al menos reaparece LeGarrette Blount, ausente dos semanas, para apalancar las carreras de Tampa Bay. Si un veterano como Stephen Jackson le puede encajar 159 yardas por tierra a los Saints, ¿cuánto le calculan a un jovencito como Blount? Poco le duró el gusto a Nueva Orleans. Después de apalear a los Colts 62-7, hicieron el oso contra San Luis que no había ganado uno solo. Mi teoría es que los Cardinals de San Luis se vistieron de Rams, es la única explicación. Supongo, más bien aseguro, que Drew Brees y los Saints se desquitan contra los Bucs. Brees, como acostumbra, entre la elite de mariscales y entre los primeros cuatro en yardas por pase, rating, porcentaje de pases completos y pases de anotación. No esperábamos menos. No pierdan de vista al ala cerrada de Nueva Orleans. Jimmy Graham, en su segundo año, seleccionado hasta la tercera ronda del draft, convertido en toda una revelación, tercero en recepciones en la liga y primero en recepciones para primero y diez.

NY Giants (5-2) en Nueva Inglaterra (5-2)

NY Giants (5-2) en Nueva Inglaterra (5-2): Imposible olvidar aquel Súper Bowl de hace varios años entre estos dos equipos. Los protagonistas principales ahí siguen. Tom Brady, reconocido como el mejor quarterback en mucho tiempo, a pesar de la sacudida que le dieron los Steelers la semana pasada. Pittsburgh cambió esquema defensivo tradicional de cargas por zona, en favor de marcaje personal a los receptores de los Patriotas, moviéndole el tapete a un sorprendido Brady. Una pregunta. ¿Cuándo es aceptable quitarle la etiqueta de ‘genio defensivo’ a un entrenador en jefe como Bill Belichick? Yo diría que cuando su defensiva es última en la liga, al permitir más de 400 yardas totales por encuentro y más de 39 minutos en tiempo de posesión a los Steelers. Brady, sin el ovoide, es como no tener a Brady. El otro protagonista es Eli Manning, siempre en la sombra de su hermano mayor, sin llamar la atención, pero con su equipo en primer lugar de su división. Manning es tercero en la liga entre mariscales, por encima de Brees, Stafford, Schaub, Roethlisberger, Vick y Romo; sin embargo nunca en consideración entre los mejores. Mientras evite intercepciones, Eli es una garantía. Además esta defensiva de Nueva Inglaterra no asusta a nadie.

Green Bay (7-0) en San Diego (4-3)

Green Bay (7-0) en San Diego (4-3): Me rindo con los Chargers. Por más que deseo dar el voto de confianza y confirmarlos como retador en la Conferencia Americana, no puedo. Son dos semanas consecutivas que se les escapa la victoria. Cedieron ventaja de 11 puntos en la segunda mitad contra los Jets y después de batallar todo el encuentro contra los Chiefs en Kansas City, cuando necesitaban solo tomar una rodilla y patear un gol de campo fácil, su mejor jugador, el quarterback Philip Rivers, suelta el ovoide y pierden en tiempo extra. Este equipo de San Diego le colma la paciencia al más santo. Los Packers, el otro lado de la moneda. No perdonan. Aaron Rodgers es hoy día, sin duda, el mejor quarterback en la NFL. Con permiso señor Brady. Al ritmo actual, Rodgers va para más de 5,000 yardas por pase, con un rating de 125.7, completando más del 70% de sus envíos, con 20 pases de anotación y solo 3 intercepciones. Eso es extraordinario. Tiene liderazgo, un cañón como brazo y juega con el mismo afán y gozo que le aprendió al buen Brett Favre. ¿Brett quién?

Baltimore (5-2) en Pittsburgh (6-2)

Baltimore (5-2) en Pittsburgh (6-2): Justo cuando comenzábamos a dudar en este grupo de Steelers nos dan la gran sorpresa al dominar a los Patriots. Roethlisberger lanzó 50 pases, la mayoría cortos, controlaron el reloj de juego y dejaron atrás las cargas defensivas, eligiendo la opción de marcar como estampilla a Wes Welker con el esquinero Ryan Clark. Pues falta un plan igual de creativo para esta semana, recibiendo a los Ravens, victoriosos las últimas cuatro de cinco semanas. Lo único cierto es que el que salga como campeón en la División Norte de la Conferencia Americana llegará bien fogueado, porque actualmente es el grupo más fuerte en la liga. Las dudas en Baltimore son claras, Joe Flacco. El mariscal de campo completa apenas el 53.8% de sus envíos y sale casi tablas en ocho pases de anotación contra seis intercepciones. Flacco sacó de apuros a su equipo la última semana y brilló en su último encuentro contra Pittsburgh, el primero de la temporada, con tres pases de anotación. Pero esto es semana tras semana señor Flacco. A ver si es cierto.