Entre Vista III (de III)

P (de Javier García, periódico La Tercera, Santiago, Chile): ¿Qué autores chilenos te interesan?

R: Los veteranos: no la Mistral, que me aburre enormemente; sí Neruda, Parra, Zurita y Bolaño, aunque Bolaño en realidad no era chileno. O no era solamente chileno. La ambivalencia que existe en Chile hoy ante él no es distinta a la que existió en Argentina al poco tiempo de la muerte de Borges en los ochenta: Borges no cabía en la Argentina, así como Bolaño no cabe en Chile.

A mi gusto, el aporte de Bolaño estriba en su capacidad ventrílocua: es chileno, es argentino, es mexicano y es español; es decir, escribo desde cada una de estas latitudes como si fuera parte integral de ellas. Los detectives salvajes es la mejor novela mexicana de fines del siglo XX. El mensaje, en su obra, es que América Latina es hoy irrelevante, que las fronteras que nos dividen son un tropiezo, un dolor de muela. Bolaño era un apátrida en el mejor sentido del término y yo siempre me he visto a mí mismo de esa manera. Un día me gustaría escribir una biografía de Bolaño, precisamente por lo esquivo que es. Su posteridad me interesa tanto como si vida. No sé si su familia y sus editores lo permitan. Y si lo permiten, no sé si me lo permitan a mí, que no lo conocí (aunque nos cruzamos, o creo que nos cruzamos, en Blanes en el 2002). ¡Ya sabes lo que son las viudas y los agentes literarios en el mundo hispánico!

P: ¿Te gustaría traducir la obra de Nicanor Parra?

R: Sí, mucho. Me gustaría preparar un amplio volumen representativo de su poesía en traducciones mías al inglés.

P: ¿En qué estás trabajando actualmente?

R: Estoy por terminar una biografía distinta: una biografía del Quijote (W.W. Norton). No es una biografía del personaje (esa fue la empresa de Cervantes) sino una biografía del libro. Todo clásico es una entidad viviente, con los ciclos vitales correspondientes. ¿Cómo llegó el Quijote a convertirse en lo que es, una mitología y una artefacto insustituible, tan importante como el color azul o la tristeza o Grecia como país moderno? Terminé la primera versión y estoy casi al final de la última. La biografía empieza en el lecho de muerte de Cervantes, a pocos meses de la publicación de la Segunda Parte, furioso todavía con Fernández de Avellaneda por haberle robado la idea; y termina en mi biblio- teca personal, en la que he acumulado a lo largo de los años todo tipo de quijota- lia, de mil y una traducciones del Quijote a lenguas diversas (el esperanto y el coreano, por ejemplo) a las estampillas que se han inspirado en el libro, menús y posters de películas como la inconclusa de Orson Welles. Además, estoy escribiendo una novela gráfica de intriga sobre una secta de cripto-judíos.