Esposa de agente exige su regreso a Cuba

La Habana/Notimex – Olga Salanueva, esposa del agente de inteligencia cubano René González, considera que “es una injusticia” y un riesgo mantenerlo tres años en libertad supervisada en Estados Unidos, donde permaneció preso 13 años acusado de espionaje.

En entrevista con Notimex, Salanueva, de 52 años, dijo que el hogar de González, excarcelado el pasado 7 de octubre, está en Cuba y no en Estados Unidos, “donde no se encuentran su esposa ni sus hijas, ni los otros familiares”.

Según Salanueva, aunque “es importante la batalla legal” para resolver este caso, así como el de los otros cuatro agentes cubanos condenados bajo iguales cargos en un juicio en Miami en 2001, “debe continuar la campaña de solidaridad para lograr su regreso a Cuba”.

“Los únicos que podemos cambiar el futuro de los cinco somos nosotros”, dijo, refiriéndose a los reclamos de Cuba y grupos solidarios para lograr la liberación también de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González.

Salanueva explicó que en el caso de René “la jueza dejó una puerta entreabierta” al señalar que por el momento tenía que comenzar su libertad supervisada y que en el transcurso de ella la defensa podría volver a apelar.

El 16 de septiembre de 2011, la jueza estadunidense Joan A. Lenard, del Distrito Sur de la Florida, rechazó una moción para modificar las condiciones de la libertad supervisada, presentada el 16 de febrero de 2011 por González, un piloto e instructor de vuelo de 55 años.

Reiteró su temor por la vida de González pues exiliados de línea dura iniciaron una campaña mediática asegurando que era “un villano y tenía las manos manchadas de sangre”, entre ellos la congresista cubano-estadunidense Ileana Ros-Lehtinen.

“No es subjetivo pensar que si a René lo identifican en algún lugar(…) ni siquiera tiene derecho a defenderse, no puede portar un arma, es un hombre que está desprotegido en cualquier calle, donde pueden abordarlo y agredirlo”, estimó.

Los Cinco, declarados aquí “héroes de la lucha anterrorista”, fueron arrestados por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) estadunidense en 1998, y condenados en un juicio en Miami en 2001 acusados de conspirar para cometer espionaje.

Recibieron condenas desde 15 años hasta dos cadenas perpetuas más 15 años, en este caso Hernández, a quien la Fiscalía agregó un cargo de conspiración para cometer asesinato por el derribo de dos avionetas del grupo Hermanos al Rescate, el 24 de febrero de 1996.

De acuerdo con Salanueva, su esposo cumple una disposición que no corresponde al objetivo de esa libertad supervisada, la cual preve que, con la ayuda de un oficial probatorio, se reinserte en la sociedad, obtenga un trabajo, se reinserte en su familia.

Explicó que contrajo nupcias con René en 1983. Su esposo partió hacia Estados Unidos en 1990, y sólo en 1996 pudieron reunificarse en ese país, donde ella obtuvo residencia.

“La vida va pasando, los años van pasando. Y se fue la juventud. René tiene 55 yo tengo 52, Irmita ya tiene 27, Ivette 13”, las dos hijas del ex recluso que el pasado 18 de octubre envió al expresidente Fidel Castro un mensaje señalando que continuará “en el mismo combate”.