Exponente del ‘Hiperrealismo Andino’ visita la Gran Manzana

Nueva York – Recientemente estuvo en la Gran Manzana, -con el fin de dar a conocer y promocionar su obra- el pintor colombiano Diego Gómez López.

Durante una visita a este rotativo el artista plástico originario del Cauca, Colombia, indicó que además de dar a conocer su obra, “vengo a llenarme de todo lo que ofrece Nueva York, una ciudad única”. Esta visita es además de promover y dar a conocer su obra al público neoyorquino, para “nutrirse con toda la energía y la belleza que ofrece esta gran ciudad”.

Gómez López señaló que pintar es su vida, cosa que él hace todos los días ya que imparte clases a jóvenes estudiantes en una escuela de Manizales, a los que les da clases de dibujo y pintura. El tiempo que tiene libre “lo paso pintando en mi estudio”, dice.

El artista plástico señala que desde muy temprano descubrió que la pintura “seria mi vida”, por lo que tomó clases de arte y pintura en Popayán su ciudad natal.

A lo largo de los años ha desarrollado un estilo que lo ubica como uno de los mejores exponentes de lo que los críticos has definido como la corriente del “Hiperrealismo Andino”. Un estilo que surgió en los años 60 del siglo pasado, en los países andinos y en el que no simplemente se trata de copiar lo que se pinta, sino que el autor parece que duplica el objeto y lo reproduce hasta el más mínimo detalle. Y eso es precisamente lo que ha logrado Gómez López y se observa perfectamente en sus cuadros, especialmente en sus retratos -como el que ilustra esta nota- y en el que se puede apreciar la reproducción del rostro de la persona, de su ropa y del sombrero. El pintor no deja escapar ningún detalle para que el espectador pueda apreciar la pintura como si se tratara de una fotografía y el cuadro se convierte entonces en un retrato que hace recordar a los de los grandes maestros retratistas europeos.

Por eso Gómez López ha ganado ganado varios premios tanto en su natal Colombia como en otros países y su obra ha sido expuesta en numerosas muestras individuales y colectivas.

En cuanto a sus personajes Gómez López afirma que sus objetos son las personas comunes y corrientes a los que pinta como son: obreros, gente de la calle, fotos de familia. “Nueva York sus calles, gentes y energía son una inspiración constante y espero que pueda hacer algo con lo que me llevó en mi mente”, indicó. Además el pintor también ha explorado en su obra sujetos diversos y variados de los que se ha apropiado dándoles su entorno particular. En una de sus primeras etapas resaltan sus pinturas de los balcones coloniales, en donde las penumbras y los golpes de luz producen cuadros evocadores llenos de brillos y efectos.

Entre su extensa obra Gómez López ha creado también bodegones en donde presenta objetos diversos en los que la observación plena queda plasmada en un hermoso producto final.

Sus cuadros han sido adquiridos por coleccionistas particulares y galerías de diversos países.

De regreso a su país, Diego Gómez volverá a su estudio para tratar de plasmar algo de “la energía que he visto en esta ciudad, en sus gentes y en sus calles” y espera regresar pronto para mostrarla al público de la Gran Manzana, la constante búsqueda de esta tendencia de la pintura en Colombia y de la que él, es uno de los exponentes más destacados.