Hallan culpable al traficante de armas Víctor But

Nueva York/EFE – Víctor But, el traficante de armas ruso conocido como el “Mercader de la Muerte”, fue declarado ayer culpable por un jurado de Nueva York, por lo que ahora afronta una sentencia que podría alcanzar la cadena perpetua.

El jurado halló culpable a But de los cuatro cargos de los que le acusaban las autoridades estadounidenses relacionados con la conspiración para matar a ciudadanos y funcionarios estadounidenses, intento de venta de armas a organizaciones terroristas y agentes federales encubiertos y fraude.

En su segundo día de deliberaciones, los miembros del jurado que estudiaban el caso del ciudadano ruso alcanzaron el veredicto que lleva a But, de 44 años, a enfrentarse ahora a una pena mínima de 25 años de prisión y que podría llevarlo incluso a ser condenado a cadena perpetua.

Está previsto que se dicte sentencia en febrero de 2012, aunque el abogado de But, Albert Dayan, anunció tras conocer la decisión del jurado que su cliente apelará el veredicto.

El conocido como “Mercader de la Muerte” se declaró no culpable de todos los cargos de los que le acusaron las autoridades estadounidenses tras su detención en Tailandia en 2008 en el marco de una operación del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA).

“Con el rápido veredicto, se ha hecho justicia y un hombre peligroso será puesto entre rejas”, aseguró en un comunicado el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Preet Bharara, al anunciar la decisión alcanzada por el jurado.

Bharara explicó que, “tal y como demostraron las pruebas en el juicio, But estaba preparado (en el momento de su detención) para vender a terroristas un arsenal de armas que hubiera sido la envidia de algunos países pequeños y que estaba destinado a matar a estadounidenses”.

Estados Unidos acusó a But de haber vendido a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), un grupo que figura como terrorista en la lista de organizaciones de ese tipo del Departamento de Estado, armamento valorado en varios millones de dólares.

Según la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés), también intentó adquirir una batería antiaérea y conspiró para asesinar a ciudadanos y funcionarios estadounidenses, delitos que en Estados Unidos conllevan la pena de cadena perpetua.