La ciudad sigue aún en alerta

Pese a medidas extremas, una mujer pasó control en aeropuerto con un cuchillo

NUEVA YORK – Aunque la Policía de Nueva York anunció que las medidas de seguridad tomadas por la ciudad para el aniversario del 11 de septiembre están disminuyendo, Nueva York aún permanece el estado de alerta.

El alcalde Michael Bloomberg y el Comisionado de Policía, Raymond Kelly, hablaron sobre seguridad ayer en una reunión comunitaria para preparar las fiestas judías de Rosh Hashanah el 28 de Septiembre.

La alerta permanece, explicó Kelly, porque todavía no se ha confirmado la veracidad de un aviso de bomba por parte de Al-Qaeda.

Kelly dijo que no había ningún enlace directo con las amenazas y las fiestas judías, pero que la policía realizará rondas de seguridad en las sinagogas y los barrios judíos, por precaución.

Por otro lado, se informó que una mujer pasó un control de seguridad en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York con un cuchillo en el interior de una bolsa el pasado domingo, cuando se habían extremado las medidas de seguridad por el décimo aniversario de los atentados terroristas del 9/11.

Agentes de la Administración para la Seguridad en el Transporte (TSA) no detectaron el cuchillo en la bolsa de mano de una pasajera que iba a volar ese día a Corea del Sur y que al parecer desconocía que llevaba el objeto punzante, según fuentes policiales citadas por el diario New York Post.

Pasaron 16 minutos hasta que los agentes se percataron del fallo y aún así volvieron a equivocarse al hacer una descripción errónea de la persona sospechosa, “un hombre asiático alto y de unos 20 años”, lo que obligó a que dos centenares de pasajeros tuvieran que volver a pasar por el control de seguridad.

Después de quedar aclarado el incidente, las autoridades optaron por no presentar cargos contra la pasajera, que fue identificada como Suglin Yook Chin, de 45 años, residente en la localidad de Cambridge (Massachusetts) y que pudo tomar su vuelo ese mismo día, según detalló el rotativo.

El domingo se conmemoró el décimo aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en un ambiente de tensa calma después de que las autoridades estadounidenses reconocieran la existencia de una amenaza “creíble y específica”, aunque no corroborada, de un posible atentado terrorista por parte de Al Qaeda coincidiendo con la fecha.

El incidente con la mujer surcoreana no fue el único en los aeropuertos estadounidenses que coincidió con el homenaje, ya que el mismo domingo un avión que viajaba de Los Angeles a Nueva York fue escoltado por dos cazas F-16 hasta su aterrizaje después de que varios pasajeros se encerraran en uno de los baños y se negaran a salir pese a la petición de la tripulación.

Un día antes del aniversario, el aeropuerto internacional de Dulles, en las afueras de Washington, había tenido que ser desalojado debido a un objeto sospechoso en la zona de carga, aunque horas después el aeródromo volvió a la normalidad tras confirmarse que había sido una falsa alarma.