La mejor manera de celebrar el Mes de la Herencia Hispana

Este mes de la Herencia Hispana es una buena ocasión para reflexionar sobre cómo los latinos han ayudado a mejorar la calidad de vida en Nueva York. Y para que estemos claros y no lo dude nadie, Nueva York debe mucho de su dinamismo y liderato como la ciudad más importante del mundo a las aportaciones de los latinos en las últimas 4 ó 5 décadas.

Una de las razones por las cuales estoy orgulloso de ser presidente de Hostos Community College es precisamente porque esta institución ha sido una de las muchas contribuciones de los hispanos a nuestra ciudad y a nuestro estado. Hace alrededor de cuatro décadas que una coalición comunitaria –encabezados por puertorriqueños, afroamericanos, latinos y otros sectores progresistas– se movilizó para asegurar una presencia universitaria en una de las áreas de mayor pobreza material en Nueva York. Luego de inaugurado el colegio, los hispanos no descansaron hasta que Hostos tuviese los recursos y la infraestructura necesaria para servir a sus estudiantes. Sin ese liderato inicial y sin esfuerzo continuado de los latinos, Hostos hoy no sería una realidad.

El resultado de esa lucha, encabezada por hispanos, es un colegio universitario que le sirve a todos los neoyorquinos sin distinción de raza, etnia, clase social o credo.

Nuestra misión educativa pone particular interés en la enseñanza de los estudiantes latinos y afro-americanos. Hostos ha cumplido bien esa misión a través de los años. Este semestre nuestros estudiantes latinos y afro-americanos representan por lo menos el 58% y 22% de nuestro estudiantado. Durante los últimos 40 años, Hostos ha sido la universidad pública con el mayor porcentaje de estudiantes hispanos en todo el estado de Nueva York. También tenemos el mayor porcentaje de profesores latinos – un 33% – en todo el estado de Nueva York.

Hay tantas otras instituciones importantes en nuestra ciudad –pienso en Aspira, el Museo del Barrio, la Federación Hispana, y Latino Justice, entre otras — que probablemente no existirían si los latinos no hubiesen luchado por crearlas, expandirlas y mantenerlas. También no me cabe duda que nuestra comunidad seguirá creando nuevas y mejores maneras de aportar a la calidad de vida de Nueva York. Tengo el privilegio de poder compartir casi todos los días con jóvenes latinas y latinos creativos, talentosos, energéticos y comprometidos. Estoy seguro de que muchos de ellos/as jugarán papeles de liderato y cambio en Nueva York en un futuro cercano.

Este mes es un buen momento también para hacer una resolución que tenga consecuencias concretas. Qué bueno sería si cada uno de nosotros decidiera hoy hacer una aportación monetaria, ofrecerse como voluntario, o buscar una manera concreta de ayudar a una agrupación latina. Estos tiempos difíciles requieren el apoyo de todos. No olvidemos que en el pasado, otros dieron de su tiempo, esfuerzo y recursos para crear instituciones que aportaban al bien común. Si queremos un futuro mejor para nuestra comunidad hay que envolverse ahora Necesitamos más acciones concretas en favor de nuestra comunidad y en favor de las instituciones que sirven a la comunidad latina. Esa sería quizás la mejor manera de celebrar este Mes de la Herencia Hispana.