Nuevo presidente recibirá una Guatemala en crisis

Guatemala – El candidato que resulte vencedor de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Guatemala el próximo domingo para suceder en el poder al socialdemócrata Álvaro Colom recibirá una Guatemala endeudada, violenta y empobrecida.

Los guatemaltecos acudirán de nuevo a las urnas para escoger entre el general retirado Otto Pérez Molina y el empresario populista Manuel Baldizón, ambos de derecha, al jefe de estado que los gobernará durante cuatro años a partir del 14 de enero de 2012.

Pérez Molina, del Partido Patriota (PP), es, según todos los sondeos de opinión, el favorito para ganar, aunque Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Líder), confía en vencerle.

Con un promedio de 48 homicidios por cada 100.000 habitantes, el 60 % de ellos atribuidos al crimen organizado, Guatemala es considerado uno de los países más violentos de América Latina y del mundo.

Según la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), una instancia de las Naciones Unidas que se instaló en el país en 2007 para desarticular las estructuras delictivas, el 98 % de los asesinatos queda impune.

Estudios de la ONU señalan que a Guatemala le cuesta unos 2.300 millones de dólares anuales la violencia, que Pérez Molina promete combatir con “mano dura” y Baldizón con la aplicación de la pena de muerte.

Las redes del narcotráfico que operan en el país, sobre todo el sanguinario grupo mexicano Los Zetas, que han sembrado el terror con varias matanzas, son otro problema que espera al futuro gobernante. La administración de Colom se ufana de que su gobierno ha sido el que más drogas y bienes ha incautado a los carteles de la droga.

Solo en los primeros diez meses de 2011 les decomisó 3.172 millones de dólares, un 44,37 % más que en todo 2010, lo que equivale casi al 30 % del total de la deuda pública. Aunado al flagelo de la violencia, que tiene de rodillas a la población, el próximo gobernante también tendrá que hacer frente a la pobreza que afecta al 51 % de los 14 millones de guatemaltecos, de los cuales el 15 % vive en la miseria.

Los niveles más extremos de la pobreza se dan entre la población indígena, en la que afecta al 73 % de los más de 5,8 millones de personas de las diferentes etnias que sufren discriminación y exclusión.

Los dos candidatos han prometido en sus campañas mantener los programas sociales que impulsó la administración de Álvaro Colom, que han beneficiado a miles de pobres con bolsas solidarias y ayudas condicionadas a la escolarización y atención sanitaria de los niños.

Pérez Molina ofrece mejorar y ampliar esos proyectos con transparencia, a través de la creación de un Ministerio para que en Guatemala haya “cero hambre”, mientras que Baldizón se propone unificarlos en un sólo fondo con una política nacional de inversión y de desarrollo social.

Además, el jefe de estado que suceda a Colom encontrará un país endeudado. Fuentes del Ministerio de Finanzas Públicas explicaron a Efe que la deuda interna de Guatemala asciende a 42.169,3 millones de quetzales (5.406,32 millones de dólares), mientras que la deuda externa asciende a 5.522,8 millones de dólares. Más de 7,3 millones de guatemaltecos están convocados el domingo a las urnas para elegir a su próximo presidente y vicepresidente para el periodo 2012-2016.