Rafael Correa: bailarín y payaso comunista

Ahora que tengo la oportunidad y la absoluta libertad de expresión, pondré en práctica mi afanosa e incondicional protesta en contra de Rafael Correa, (Excelentísimo Presidente del Ecuador). Perdón, que me estoy expresando mal, ya que de excelentísimo no tiene nada este apocalíptico señor.

Yo me pregunto, ¿cuáles son las intenciones que trae entre manos Correa? Aquí en Nueva York y todo los Estados Unidos vivimos bajo un régimen democrático y nosotros los ecuatorianios de criterio puramente confiable, no podemos permitir que un mediocre, farsante y mentiroso nos arruine nuestra tranquilidad, porque si él ya ha conseguido intimidar a gran parte de mis queridos paisanos y hacerles creer que tiene buenas intenciones, se equivocó, porque todos los ecuatorianos no somos analfabetos para dejarnos persuadir de la marioneta de Hugo Chávez.

Es visible el trastorno mental de quien con yugo de mayoral, quiere tapar la boca a quienes se quieren defender de los atropellos físicos y verbales de ese “bailarín y payaso comunista”, quien ahora se ganó la mala fama por vil mentiroso, abusador de las minorías, chismoso y sobre todo, enemigo de su propio pueblo.

Solamente cuatro “pelagatos” pueden confiar en este señor (si es que se le puede llamar así).

Señor Correa, usted no es ningún baluarte, apártese de esa raya, porque usted no tiene “agallas” para gobernar a un país que necesita un gobernante con sensibilidad humana, y eso es, precisamente de lo que usted carece.