n Ser bilingüe no es un riesgo

Un estudio realizado en el Reino Unido en 2008, publicado en el Archives of Disease in Childhood, indica que los niños que son bilingües son más propensos a ser tartamudos que aquellos que hablan un solo idioma. Aunque no explica las razones por las cuales llega a esta conclusión, la investigación aclara que el tartamudeo no afecta el rendimiento escolar de los niños bilingües.

Los expertos consultados para este reportaje concuerdan con que ser bilingüe no es un riesgo para desarrollar tartamudez, aunque sí puede hacer más difícil el tratamiento de los menores que ya son tartamudos.

“Si el niño ya es tartamudo, el aprender dos idiomas al mismo tiempo puede hacer las cosas peores. Si los padres hablan sólo español en la casa, porque no saben hablar inglés, y el niño sólo habla inglés en la escuela, no hay razón para cambiar eso, porque lo están haciendo separado, el problema es cuando los padres les hablan mezclando los dos idiomas y los confunden y eso no los ayuda para nada”, dice Jane Fraser.

Por su parte, Heather Grossman indica: “el vivir en una familia bilingüe puede ser algo más demandante, porque hay más lenguaje; más que aprender. Los padres bilingües deben reunirse con un terapista de lenguaje, para que usen en español, las mismas técnicas que usamos en inglés: que les hablen más lento y que traten de no usar vocabulario muy complicado”.