Voto latino enfrenta nuevo reto

Nueva York – En las elecciones presidenciales de 2012, que se celebrarán precisamente dentro de un año, los latinos podrían tener una extraordinaria influencia en el resultado, siempre y cuando se sobrepongan a una frustración registrada en recientes encuestas que amenaza con generar apatía electoral.

En este año se han visto claras señales de que los votantes latinos sienten que influencian muy poco las decisiones que se toman en Washington y que se sienten poco tomados en cuenta por ambos partidos.

Matt Barreto, politólogo de la Universidad de Washington, explica que este sentido de alienación, revelado durante 6 meses de encuestas que fueran realizadas por Latino Decisions (LD) en coordinación con Impremedia –la empresa matriz de este periódico- se transformaría en el caso de los latinos en una apatía electoral que muchos ya están temiendo.

“Los votantes que deciden una elección son aquellos por los cuales los dos partidos se pelean y dependiendo de quien los atrae mejor, entonces ese grupo es el que gana. Recordemos a las “soccer moms” de hace unos años”, comenzó Barreto.

Pero en meses recientes, hay razones para pensar que los votantes latinos se sienten alienados por los que toman las decisiones en Washington.

“Lo que llaman el voto “swing” o cambiante, es lo que determina una elección. Otra forma de influenciar es votando o no votando”, agregó el politólogo, quien asesora a LD.

Las encuestas de IM/LD han mostrado consistentemente que hay una sensación de que quienes toman las decisiones en Washington: Congreso y Casa Blanca, tienen poco en cuenta las necesidades de la comunidad latina.

“En ninguna de las encuestas encontramos más de 20% de votantes latinos que sentían que sus necesidades estaban siendo tomadas muy en cuenta en washington”, agregó Barreto.

En 2012, se proyecta la participación de 12.2 millones de votantes latinos en todo el país, un record histórico y un aumento del 25.6% con respecto a 2008, o 2.5 millones de votantes adicionales.

Todo dependerá, entonces, del entusiasmo y la movilización de estos votantes. Es decir, de cuantos realmente voten y no se queden en casa el día de la elección o sin rellenar la boleta de voto por correo, explicó Evan Bacalao, director de participación cívica de NALEO, la Organización National de Funcionarios Latinos.

“Hay muchas variables que definen si los votantes participan en la elección y son las mismas para todo el mundo: los temas que están en juego, la competitividad de la elección, los programas de movilización, las nuevas naturalizaciones, etc”, explicó Bacalao.

Pero a esto también se añade la idea de que el voto pueda cambiar las cosas para el país y la comunidad. El potencial de influencia latina crece con cada elección, pero la posibilidad es a menudo superior a la realidad. Los latinos participan menos que otros grupos de la población, por su relativa juventud, situación económica y otras variables.

“En 2008, 65% de los votantes elegibles no latinos salieron a votar y sin embargo, sólo el 50% de los latinos lo hizo”, dijo Bacalao.

“En cierta forma los latinos son muy similares a otros tipos de votante pero este es un grupo que está experimentando un nivel mayor de dificultades económicas que la mayoría, tienen un desempleo mayor que la media y están tan frustrados por el estado de la política y las peleas partidarias como todos los votantes”, señaló Camilla Gallardo, coordinadora de comunicaciones del Concilio Nacional de la Raza.

Temáticamente, los latinos son como cualquier otro grupo votantes de este momento histórico: la economía y la creación de empleos está en la cima de sus intereses electorales.

Pero la diferencia con otros grupos, es que el tema de inmigración ha estado consistentemente en primer o segundo lugar de la prioridad de interés para estos votantes y debería tener una influencia en cómo depositarán su voto en 2012, aunque es posible que ambos partidos queden debiendo a los latinos en este rubro.

En un artículo circulado esta semana entre sus colegas politólogos, Phillip J. Williams, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de la Florida, argumenta que tanto el Presidente Obama como los republicanos están haciendo méritos para perder el voto latino.

“No es sorpresa, pero los latinos enfrentan una opción difícil en estas elecciones: apoyar a un candidato republicano que promueve leyes estilo Alabama que hacen la vida imposible a los inmigrantes sin papeles o apoyar a un Presidente que insiste en deportar a 400,000 inmigrantes por año como única opción para lograr la supuesta reforma migratoria”, escribió Phillips.

Durante las elecciones primarias, que este año están disputadas únicamente en el lado republicano, las voces latinas se han visto disminuidas y no ha habido un esfuerzo consciente de ninguno de los precandidatos republicanos en dirigirse específicamente a la comunidad latina, que no forma parte importante de su electorado interno.

Pero esto debe cambiar en las elecciones generales, indicó el experto en política estadounidense Saladin Ambar, de Lehigh University, en Pennsylvania.”Quien sea el candidato republicano va a tener que volver hacia un centro político más razonable”, dijo.

Pero queda la pregunta de si los latinos estarán motivados a votar para reelegir al Presidente Obama.