Agentes fronterizos extienden su radio de operación

NUEVA YORK/AP – Agentes de patrullas de fronteras se alejan de su jurisdicción para interrogar a inmigrantes sobre su estatus migratorio en trenes y autobuses del norte del estado, arrestando sobre todo a latinoamericanos.

El estudio, difundido ayer, fue elaborado por la Clínica de Derechos de los Inmigrantes de la facultad de derecho de la Universidad de Nueva York, la Unión de Libertades Civiles de Nueva York y la organización Familias por la Libertad.

Los autores del reporte informaron que está basado en datos logrados a través de la ley de libertad de información estadounidense.

El informe indicó que los agentes se alejan de la frontera canadiense para arrestar a inmigrantes sin autorización para residir en Estados Unidos.

Entre el 2006 y el 2009, un total de 2.743 personas fueron arrestadas por agentes de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en trenes y autobuses estacionados en el centro de transporte de Rochester, en el norte del estado. Un 73% eran inmigrantes latinoamericanos, según el reporte.

Los tres grupos aseguran que la labor de CBP es monitorear la frontera y la gente que sale y entra del país, pero portavoces de la agencia siempre han dicho que tienen jurisdicción para hacer cumplir las leyes de inmigración en un radio de 160 kilómetros (100 millas) desde de la frontera.

Kerry Rogers, portavoz de CBP, dijo ayer que aún no ha emitido una respuesta al reporte, pero que probablemente lo hará a lo largo del día. La agencia señaló que ha reducido sus redadas en trenes y autobuses en el norte del estado, pero no las ha eliminado.

“Los agentes de las patrullas de fronteras están usando su autoridad para realizar interrogatorios injustificados sobre el estatus migratorio de la gente y luego arrestarla”, dijo Nancy Morawetz, profesora de la Clínica de Derechos de los Inmigrantes de la facultad de derecho de la Universidad de Nueva York, durante una llamada con periodistas.

El reporte, llamado “Justicia Descarrilada” (“Justice Derailed”, en inglés), denuncia que agentes de patrullas de las fronteras se adentran en el norte del estado de Nueva York para subir a autobuses y trenes y pedir documentación a afroamericanos, asiáticos e inmigrantes que por su aspecto parecen hispanos. De esta forma pueden cumplir con el número de arrestos que han de realizar mensualmente, dice el estudio.

Según el informe, un 76% de los arrestos realizados entre el 2006 y el 2009 en el centro de transporte de Rochester eran personas que llevaban en el país más de un año. Sólo un 1% de los arrestados llevaban en el país menos de tres días.