Obama: ley de Alabama es anti inmigrante

WASHINGTON, D.C. – El Presidente Barack Obama no se quedó corto en palabras, al criticar, por primera vez, la ley migratoria de Alabama. En una reunión con medios hispanos, el mandatario reconoció también fallas en el control de inmigración, mientras abrió la puerta a nuevas medidas administrativas.

Poco después de las 2:30PM, Obama entró animado al salón Roosevelt, donde compartió por cerca de 45 minutos, con miembros de la prensa latina. Con su campaña por la reelección en marcha y a tan sólo un año de los comicios, el Presidente ha reconocido que “será una carrera difícil”, donde cada minuto cuenta, en su esfuerzo por conectarse con los votantes.

Consultado por Impremedia, frente a su opinión sobre la polémica ley de Alabama HB56, fue enfático. “Es una mala legislación. La idea que tenemos a niños asustados de ir a las escuelas, porque sienten miedo de que su estatus migratorio va a llevar a detenciones […] Es equivocada. Ya estamos viendo el impacto en algunos distritos escolares y colegios, donde 20 o 25% de los niños no están yendo a clases”, dijo.

“La noción de que si un sacerdote católico lleva en su auto a un trabajador indocumentado al hospital, sería acusado criminalmente; de que la gente puede ser detenida en las calles y acosada o revisada […] Todo esto hace que esta ley, no sólo sea anti inmigrante, pero creo que no armoniza con nuestros valores esenciales como país”, aseguró.

Respecto a inmigración, Obama aseguró que sigue trabajando por la viabilidad de Dream Act. “Haré esto una parte de mi campaña y hablaré sobre ello de manera extensa”, enfatizó.

“Estamos examinando la política de detenciones, para que se ejecute de la forma más humana posible. Creo que existe un rango amplio de medidas administrativas que podemos concretar, no todas están en curso ahora. Hemos organizado grupos de trabajo, tratando de estar seguros de que todo lo que podemos hacer de manera administrativa, se realice, para que el sistema actual funcione de manera más humana posible”, dijo.

Al referirse a las deportaciones y separaciones de familias, el mandatario reconoció errores. “Es un problema real, he instruido al Departamento de Seguridad Nacional y todas las agencias para que como principio básico, si los padres son deportados, tengan acceso a sus hijos. Tienen que ser capaces de hacer arreglos, para que los niños se vayan con ellos o sean dejados con familiares. No creo que esté funcionando perfectamente ahora”, comentó.

“No estoy aquí para pretender que eso no ha ocurrido y pienso que tendremos que seguir poniendo presión en aquellos responsables de administrar el programa, para estar seguros que los niños no son arrebatados de sus padres sin el debido proceso y la posibilidad de quedarse con sus niños”, dijo.