Cadena perpetua a autor de masacre en farmacia de LI

Nueva York/Servicios noticiosos EDLP – El ex soldado David Laffer, responsable por haber asesinado el pasado 19 de junio a cuatro personas, entre ellas una latina, en una farmacia de Long Island para robar medicamentos controlados, fue sentenciado ayer a cadena perpetua.

Laffer, de 33 años, se declaró culpable el pasado 8 de septiembre de los asesinatos del farmacéutico Raymond Ferguson, a quien disparó primero sin hacer ningún reclamo de dinero o de medicamentos, y de su asistente Jennifer Mejia, de 17 años, de origen salvadoreño, el día en el que se celebraba el Día de los Padres.

También de las muertes de Byron Sheffield, de 71 años, y Jamie Tacetta, de 33 años, de un tiro en la parte posterior de la cabeza, cuando entraron a la farmacia Haven Drugs, en la localidad de Medford, en el condado de Suffolk, Long Island, en momentos en que echaba los medicamentos en su mochila.

Su esposa Melinda, de 30 años, acusada de robo, y quien le condujo hasta la farmacia, fue sentenciada a 25 años de prisión el pasado jueves.

“Es un cobarde, no tiene corazón”, dijo entre lágrimas la abuela de Jamie Taccetta, una de las víctimas. Luego mirando fijamente al acusado le dijo: “Espero que ardas en el infierno”.

Las declaraciones de los familiares de las víctimas eran tan emotivas que algunos de los guardias que se encontraban en la sala luchaban por contener el llanto.

Laffer se había declarado no culpable el pasado 30 de junio, cuando un gran jurado presentó los cargos en su contra, pero cambió su declaración a la de culpable, con lo que evitó ir a juicio.

El ahora convicto leyó una declaración en la corte en la que lamentó lo ocurrido y aseguró que ese “horroroso” día le perseguirá por el resto de su vida.

“Pedirles por su perdón sería un acto egoísta”, dijo en Laffer.

También manifestó su interés de que la tragedia sirva para llamar la atención sobre la adicción a los medicamentos recetados, señala el Huffington Post.

La esposa de Laffer, Melinda Brady, que admitió haber manejado el auto en que escapó su marido, se declaró culpable de cargos de robo y fue sentenciada a 25 años de prisión.