¿De Nueva York hacia Miami?

NUEVA YORK – Los Marlins están de moda y dispuestos a contratar nuevas figuras, especialmente latinos, entre los que se menciona a José Reyes, atracción de taquilla y uno de los jugadores más completos del cuadro interior.

Reyes sin duda es un ‘superagente’ libre. Pero su libertad puede dejar de existir si Miami logra convencer a sus representantes que con ellos estaría el futuro inmediato para el campocorto dominicano.

Los Marlins, que tienen ahora un ex shortstop como dirigente, el venezolano Ozzie Guillén, lucen interesados en traer a José, popular jugador quien en toda su carrera de nueve años en el big show ha pertenecido a los Mets y que en la recién finalizada campaña terminó con su último contrato.

El rápido torpedero, líder de bateo en la Liga Nacional este año con .337 y que disparó 16 triples para finalizar también en el tope del viejo circuito, había reiterado que le gustaría seguir con los neoyorquinos de Queens. Pero parece decidido a tomar otros lares, puesto que la novena del Citi Field no da señales de interesarse por este paracorto quisqueyano.

Tras la llegada de Guillén a Miami y con un nuevo parque a inaugurarse próximamente, el equipo subirá su nómima de pago de $57 millones a $80 millones en el 2012. Además su misión también es atraer agentes libres de calidad.

Y Reyes está en sus planes.

De caer José en los Marlins, su compatriota Hanley Ramírez, quien ha sido dueño del shortstop desde que llegara a este club, podría pasar al tercer cojín.

Otro de los nombres que suenan como futuros Marlins, es el del veterano receptor y primera base boricua Jorge Posada. Pero quizá éste no esté definitivamente fuera de los planes del equipo de El Bronx.

Según comentarios, Brian Cashman, gerente general de los Yankees, planea hablar con Posada y su agente, significando que podría haber algún trabajo para él en el club de El Bronx.

Pero lo que no quiere Posada es que le pase algo similar a lo de su compatriota ex outfielder Bernie Williams, quien quiso quedarse con los Yankees en el 2007 y fue despreciado, luego de pertenecer por 16 años a esta novena.

Mientras tanto Posada, de 40 años, a pesar de que tuvo poca actuación en su última campaña con los Yankees, donde mayormente fue bateador designado, podría traer su experiencia al conjunto tropical de Florida, ya que Guillén y compañía llegaron aquí para reorganizarlo, como en los tiempos cuando ganaron sus dos clásicos otoñales.

Es más, la misma esposa de Posada comentó, según publicara ayer por internet ESPN que le gustaría que Jorge jugara con Florida, debido a que en ese estado residen con su familia.

El comentario de la esposa de Posada, Laura, surgió anteanoche, durante el acto de celebración de ‘Decade of Difference’ en Nueva York, por los 10 años de su fundación caritativa que ayuda los pacientes de la enfermedad conocida como ‘craniosinostosis’.

Posada, hijo de padre cubano y madre dominicana, sería un aliciente en lo que respecta al potencial hispano de los Marlins.

Este catcher jugó 16 temporadas con los Bombarderos de El Bronx, donde deja promedio de .273 en bateo, con 275 jonrones, 379 dobles, 1,065 carreras remolcadas y 900 anotadas.

Como es sabido, en Florida existe una gran concentración de latinoamericanos y, precisamente, por esto es que quieren atraer a gran parte de esta comunidad al nuevo estadio, reforzando a Miami con peloteros latinos.

Una de estas atracciones podría ser también el prospecto jardinero cubano Yoenis Céspedes, ansiado por varios equipos.

Con respecto a Céspedes, precisamente ayer partió a la República Dominicana el propietario de los Marlins, Jeffrey Loria, con varios funcionarios de la organización con el fin de ver practicar a este jugador, considerado el mejor toletero cubano de la actualidad.

Según comentarios, Florida le ofrecería a Céspedes un lucrativo contrato multianual de $25 millones.

Pero los Yankees también andan tras los servicios de este pelotero, quien desertó la selección cubana y reside en Santo Domingo.