Nueva batalla para veteranas hispanas

Combatieron en el frente en la guerra de Irak sin recibir los servicios que merecen

Nueva York – Regresar de la guerra en lugares lejanos no libró a veteranos hispanos de enfrentar otra batalla: la del desempleo en su propio país. Y para las 140,000 veteranas latinas esta guerra puede ser incluso más dura.

La legendaria veterana de la Segunda Guerra Mundial y fundadora del grupo Puerto Rican Female Veterans, Carmen García Rosado, lamenta que la situación de latinas veteranas, en cuanto a necesidades de vivienda, salud, educación y empleo, sea incluso peor que la que recuerda del siglo pasado.

“Cientos de hispanas combatieron en el frente en la guerra de Irak. Regresaron heridas, enfermas, mutiladas y con daños emocionales. A pesar de la situación que viven, no están recibiendo los servicios que merecen”, dijo García Rosado, quien a sus 86 años sigue abogando por los derechos de las veteranas puertorriqueñas.

García Rosado, autora del primer libro que documenta la participación de la mujer boricua en la Segunda Guerra Mundial, dijo que desde los años 40 hasta la actualidad, se ha logrado muy poco en la batalla por una vida digna para las veteranas latinas.

“Estoy orgullosa de haber servido a mi patria, pero no estoy satisfecha con lo que recibimos después de servir. Enfrentamos olvido y abandono”.

Un reporte reciente presentado por el Departamento de Trabajo (DOL), indica que el ingreso anual de los veteranos que tienen empleo es de unos $35,000. Para las mujeres, esta cantidad es sólo de $30,000.

La situación es peor para los miles que no tienen empleo. De 2008 a 2010, 447 mil veteranos estaban desempleados en Estados Unidos. Unos 35,000 de ellos eran hispanos.

El problema del desempleo o empleos de bajo salario tiene un impacto directo en la vida de los veteranos y sus familiares. Un estudio presentado ayer por Food Bank for New York City, una organización que lucha contra el hambre y la desnutrición, encontró que 25% de los hogares de veteranos tienen problemas cubriendo costos de la comida.

Según el Pentágono, 24,188 soldados hispanos estaban combatiendo en Irak y Afganistán hacia julio de 2007.