Amenazas a director de medios en Ecuador

Responsabilizan al Gobierno ecuatoriano por la seguridad del personal de Fundamedios

Nueva York/EFE – El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés) expresó ayer su alarma por informes sobre amenazas de muerte contra César Ricaurte, director de Fundamedios, tras haber sido objeto de una campaña de desacreditación por parte de las autoridades locales.

El CPJ señaló en un comunicado que su preocupación por Fundamedios, una organización ecuatoriana de defensa de la libertad de prensa, se produce “luego de una campaña deliberada de las autoridades locales que buscan desacreditar al grupo y promover un clima de intimidación contra medios independientes y activistas”.

“El presidente (Rafael) Correa y las autoridades ecuatorianas deben poner punto final a los sistemáticos ataques verbales y la difamación contra Fundamedios por su trabajo en defensa de periodistas que están enfrentando numerosas restricciones”, afirmó el coordinador del programa de las Américas del CPJ, Carlos Lauría.

La organización defensora de los derechos de la prensa indicó que “responsabiliza al Gobierno ecuatoriano por la seguridad del personal de Fundamedios y de su director ejecutivo César Ricaurte”.

“La escalada más reciente de ataques verbales y acoso contra Fundamedios y activistas en defensa de la libertad de prensa por parte de Correa y funcionarios del gobierno fue promovida” después de que esa organización presentara ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) las presuntas violaciones a la libertad de prensa en Ecuador, señaló la organización con sede en Nueva York.

El CPJ añadió en su comunicado que “desde entonces, Ricaurte ha denunciado ser objeto de amenazas de muerte a través del correo electrónico y las redes sociales”.

Durante una audiencia ante la CIDH, celebrada el pasado 25 de octubre, Fundamedios, asociaciones de prensa y periodistas denunciaron presiones por parte del Ejecutivo ecuatoriano, al igual que “estigmatización” y ataques “sistemáticos”, mientras que representantes gubernamentales mantuvieron que en Ecuador se respeta plenamente la libertad de expresión.

Correa tiene una tensa relación con los principales medios de prensa privados de su país, a los que acusa de manipular la información para hacer daño a su Gobierno, mientras que asociaciones de periodistas afirman que el presidente de Ecuador intenta ahogar las críticas.