Obispos se sienten acorralados por posturas liberales

Nueva York/ ap – En una disertación sobre los católicos en la nueva sociedad estadounidense, el arzobispo Charles Chaput, de Filadelfia, trazó un panorama sombrío sobre una nación intolerante con el cristianismo.

“El Estados Unidos de las próximas décadas probablemente será mucho menos amistoso con la fe cristiana que en cualquier momento del pasado de nuestro país”, dijo el prelado la semana pasada a los estudiantes en el Colegio de la Asunción, una escuela agustiniana en Worcester, Massachusetts.

La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, que se reúne hoy en Baltimore para su encuentro nacional, se siente acorralada por una cultura que avanza hacia la aceptación del matrimonio gay, una Casa Blanca que a menudo condenan por ser suestamente hostil a la enseñanza católica y legislaturas estatales que creen están coartando la libertad religiosa.

Algunos académicos, activistas y feligreses dicen que los obispos exageran. John Gehrig, de Fe en la Vida Pública, una red de votantes religiosos más liberales, sostiene que en una sociedad pluralista, los funcionarios del gobierno pueden escoger políticas que difieren de las enseñanzas de la Iglesia sin prejuicios de por medio.

Pero los obispos se sienten cada vez más como una minoría y están tomando pasos para proteger a la Iglesia. En septiembre, la Conferencia formó un nuevo comité sobre libertad religiosa que se reunirá por primera vez esta semana en Baltimore.

Entre las principales preocupaciones de los obispos se encuentran las exenciones religiosas en los estados que legalizan el matrimonio gay.

En Illinois, las autoridades del gobierno dejaron de trabajar con Catholic Charities en adopciones y colocaciones en hogares adoptivos después de 40 años porque esta agencia se negó a reconocer una nueva ley de unión civil. Los obispos de Illinois han demandado al estado.

En Nueva York, los obispos, junto con líderes judíos ortodoxos y otros, se han quejado de que la exención religiosa en la ley de este año que autoriza el matrimonio homosexual es demasiado débil como para ser efectiva.

En cuanto al cuidado de la salud, los obispos han presionado al gobierno federal en busca de una exención más amplia a la medida del Presidente Obama que ordena a los aseguradores privados a pagar por la anticoncepción.