Se afianza el poder de región Asia-Pacífico

HONOLULU – Con grandes esperanzas en el poder económico de las naciones de la cuenca del Pacífico, el presidente Barack Obama declaró la región de Asia-Pacífico como el corazón de un crecimiento explosivo en los próximos años. Para los negocios, dijo, “aquí es donde va a ocurrir la acción”.

Obama estaba en Hawai cortejando a las potencias asiáticas mientras intentaba mejorar las perspectivas de empleo en Estados Unidos. Sus palabras se producen en momentos en que su gobierno ha invertido capital y atención para profundizar las relaciones con Asia como una fuente de comercio, empleo y lazos de seguridad.

“No hay ninguna región del mundo que consideremos más importante que la región de Asia-Pacífico”, dijo a los jefes ejecutivos reunidos para una cumbre económica regional.

En un día de intensa actividad diplomática, el presidente también intentó contener las crecientes preocupaciones sobre el programa nuclear de Irán, tras un nuevo informe de la agencia atómica de Naciones Unidas, la cual advirtió que Teherán trabaja secretamente en un arma nuclear.

En busca de ayuda, Obama cabildeó a las márgenes de la cumbre Asia-Pacífico frente a los escépticos líderes de Rusia y China apoyo para evitar que un Irán nuclear se convierta en una amenaza para el mundo, con la esperanza de forjar una “respuesta común” a un problema cada más apremiante.

Sin embargo, las menciones de Obama sobre la solidaridad con el presidente ruso Dimitri Medvedev y el líder chino Hu Jintao no fueron compartidas públicamente por ninguno de los dos.

Rusia y China, miembros permanentes con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, siguen siendo un obstáculo para Estados Unidos en su intención de endurecer las sanciones internacionales contra Irán. No ha habido señales de que el nuevo informe haya cambiado su postura.

Después de reunirse con Medvedev en Hawai, Obama dijo que ambos intentaban “dar forma a una respuesta común” a los nuevos alegatos sobre Irán. Poco después, Obama se reunió con Hu.

Los comentarios de Obama fueron lo suficientemente ambiguos como para mostrar un frente unido, sin ningún indicio claro de progreso. Medvedev, por su parte, casi no se refirió a Irán durante sus declaraciones y a duras penas reconoció que el tema se discutió. Hu no mencionó a Irán en absoluto.

En un sentido más amplio, Obama buscó posicionar a Estados Unidos como una potencia en el Pacífico. La apertura del presidente también refleja la preocupación por los problemas económicos de Europa y la necesidad de su país de aprovechar la enorme base de consumidores potenciales en los países emergentes de Asia.

Como se esperaba, en un gesto que subrayó la importancia de la región para Estados Unidos, Obama anunció el sábado las líneas generales de un acuerdo para la creación de una zona de libre comercio transpacífica. Dijo que faltaba elaborar los detalles, pero expresó confianza en la concreción de la zona que abarcaría Estados Unidos y otros ocho países para el próximo año. “Tengo confianza en que lo podemos concretar”, dijo. Obama es el anfitrión de la cumbre del APEC, un foro que reúne a 21 países de la vasta región de Asia y el Pacífico. Obama decidió realizar la reunión en su estado natal de Hawai para subrayar los lazos y su compromiso económico con la región, aunque las amenazas de seguridad bien podrían dominar las reuniones privadas.