Alarma por atacante sexual

MANHATTAN – Mientras la Policía buscaba a un hombre que intentó violar a una mujer ayer en el East Village, las mujeres del vecindario se pusieron en alerta.

“Yo voy a poner su foto en la ventana”, aseguró Allison, una joven texana que trabaja en un café en la calle Séptima cerca del lugar de los hechos.

Ayer lunes -alrededor de las 3 a.m.- un hombre atacó a una mujer en la Primera avenida. El hombre -según se indicó- ingresó al edificio de una mujer de 27, la empujó al piso e intentó violarla. La mujer luchó contra su agresor y logró librarse, según informó la policía.

El sujeto huyó, pero su imagen fue capturada por la cámara de vigilancia del edificio. El video, que fue difundido a los medios por la policía, muestra a un hombre anglosajón mirando por una puerta y entrando al edificio.

El agresor fue descrito por la policía como un hombre blanco, de unos 25 a 30 años de edad, con 5’9″ de estatura y unas 170 libras de peso. En el video, se el aprecia con cabello castaño con entradas con una camisa y un suéter gris.

Las mujeres que viven en el vecindario se mostraron sorprendidas por el ataque.

Una escritora de 43 años que se identificó como Rasha, expresó: “Yo me mudé de Williamsburg [Brooklyn] y pensaba que estaba subiendo en el mundo, pero ¡fíjate lo que pasó!”. Y continuó: “Yo vivo sola y me siento un poco nerviosa. De ahora en adelante voy a considerar ir acompañada de noche”.

Como la joven en el café, las mujeres del vecindario dijeron que estaban dispuestas a cuidar a sus vecinas.

La dueña de Maharlika, un restaurante filipino en la Primera avenida, indicó que “si una mujer se siente insegura o piensa que alguien la está persiguiendo puede entrar a mi restaurante”.

La comerciante, quien no quiso dar su nombre, dijo que “el 90% del tiempo” ella sale del restaurante con el cocinero, un dominicano musculoso. Por ello, personalmente, ella no se siente insegura. Luego acotó: “Además yo soy neoyorquina, entonces sé cómo comportarme. Pero sí, temo por las mujeres y niñas que no saben cuidarse”.

Dos hispanas, paradas en la Primera avenida, dijeron que el área atrae a muchas mujeres solteras y en particular mujeres jóvenes que son nuevas en la ciudad. “Las jóvenes que viven por aquí salen a trotar por la mañana – a las 5 a.m. – y a esas horas los hombres pueden estar saliendo de los bares”, dijo Cynthia González, una boricua de 32 añ os quien se crió en una vivienda pública del área. “Lo que les diría es que no salgan ni muy tarde ni muy temprano y que no anden solas”, dijo González.

Su amiga -Wanda Ramos, de 42- anotó que el East Village también es un lugar popular entre niñas que se han escapado de sus hogares y están desamparadas. “Intentamos ayudarlas”, dijo Ramos. “Yo he pasado por todo – violencia doméstica, drogas, viví en la calle. Mi mensaje es que no se confíen de los demás. Que nunca hablen con gente que no conocen y por supuesto que no vayan a quedarse con ellos”.