Dos bailarines aztecas libres bajo fianza

CHICAGO/EFE – Dos miembros de un grupo de danza azteca detenidos por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Ohio, salieron libres bajo fianza y ya se encuentran en Nueva York, confirmó ayer a Efe Antonia Guerrero, del grupo Atl Tlachinolli.

Guerrero agradeció a la comunidad tanto de Nueva York como de Chicago, y otras partes, que hicieron donaciones para pagar las dos fianzas de 5,000 dólares del guatemalteco Byron Tzoc Guarchaj y del mexicano Carlos Tirado, que fueron liberados el pasado viernes.

“Su liberación se debió gracias a la movilización solidaria de diversas comunidades tanto de danza azteca, como de organizaciones culturales, sociales y religiosas”, afirmó la representante del grupo de danza con sede en la Gran Manzana, donde residen los danzantes.

Guarchaj y Tirado viajaban por carretera junto a tres danzantes más, todos indocumentados, para asistir a un evento el 22 de octubre en Joliet, Illinois.

Un día antes, al pasar por Tiffin, Ohio, la policía los detuvo, “sin aparente motivo”, de acuerdo con Verónica Gómez, también del grupo de danza Atl Tlachinolli.

Ninguno tenía consigo un documento válido de identificación.

De los otros tres danzantes, todos mexicanos, Joel Almeida González, fue deportado el 8 de noviembre, mientras que Alberto Vera Ramírez y Erik Almeida Ramírez, hermano de Joel, firmaron la orden para salir voluntariamente del país el próximo 18 de diciembre.

Guarchaj y Tirado deben presentarse ante una corte de Inmigración el 22 de noviembre y el 1 de enero, respectivamente.

La abogada Melanie D. Goldberg busca que ambos puedan quedarse en el país legalmente bajo las nuevas directrices en la política de deportaciones de EE.UU. que dan prioridad a la expulsión de inmigrantes que han cometido delitos graves e insta a la revisión individual de aquellos casos que no representan peligro para la sociedad.

“Queda por verse si se logra aplicar estos lineamientos para que estos jóvenes puedan seguir adelante con sus vidas”, señaló Guerrero.

Jesús Gómez, que participa en varios grupos de danza en Chicago, dijo ayer a Efe estar contento por la liberación de los dos danzantes.

“Estoy muy alegre, claro que sí”, dijo Gómez, para quien los grupos de danza del país deben alertar a sus miembros sin documentos de los riesgos que corren al viajar a lugares distantes sin una licencia de conducir válida.

“Aconsejo a los hermanos de la danza que no se expongan. Esto que pasó en Tiffin, es una advertencia de que debemos tomar conciencia”, finalizó.