¡Muéstrenos que hay cambio, Sr. Presidente!

Me encantan cuando muestran los viejos “shows” en la televisión, como cuando Ricky Ricardo le dice a Lucy que “Tienes algo que ‘splicar” (“You’ve got some ‘splaining to do”). Pero a mí no me gustan que me repiten promesas incumplidas.

Como mujeres, tenemos mucha experiencia con hombres que nos dicen una que otra vez que “las cosas van a cambiar si te quedes conmigo”. Es una experiencia provechosa para nuestro trato con el presidente Obama.

Hace poco el Presidente le dijo a la prensa latina que tiene confianza de que va a recibir el voto latino por la horrible posición adoptada por los candidatos republicanos en los debates. Hizo una declaración fuerte en contra de la ley racista aprobada por el estado de Alabama y sugirió que pronto habrá más reformas en el Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) para evitar la separación de familias.

¡Muy bien! Mis hermanas, lo primero que tenemos que reconocer es que hablar no le cuesta nada, pero lo que es supremo es la acción. Ya ha aceptado que tiene la autoridad de no llevar a cabo deportaciones de estudiantes elegibles para el proyecto de ley “Dream” y las madres y padres de niños que son ciudadanos estadounidenses. Vamos a ver como quedan las cifras de julio a diciembre, 2011. En los primeros seis meses, la administración de Obama deportó a 46,000 madres y padres de niños ciudadanos.

También nos gustaría tener explicación de su conducta en el pasado. ¿Por qué razón no presentó un proyecto de ley de reforma integral de las leyes migratorias en sus primeros 100 días, cuando él y los demócratas gozaban de una súper mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes? Jamás ha explicado porque incumplió este compromiso con la comunidad latina.

¿Por qué fue que Seguridad Interna estableció una meta de deportar a 400,000 personas por año, llegando a la cifra de un millón de deportados para el primer día de agosto de este año? Hemos oído que el Congreso le había otorgado más fondos a esa dependencia, pero no hemos oído mencionar ninguna meta específica del número de personas deportadas. Si el Congreso le hubiera dado dinero para más bombarderos, ¿Hubiera sido necesario bombardear a México?

Por todo un año después de que la agrupación de legisladores latinos en el Congreso lo había pedido, ¿Por que negó en forma absoluta parar la deportación de estudiantes elegibles para “Dream” y familias de esposos, esposas e hijos que son ciudadanos? ¿Por qué repetía “no puedo hacer eso” y luego como se acercaban las elecciones, eventualmente acordó de hacerlo frente el aumento de las demandas de una comunidad latina iracunda?

Merecemos una explicación de estas acciones en el pasado y que rinda cuentas sobre lo que actualmente promete. Solo si esas cosas nos satisfacen debemos hablar de salir a votar por su reelección.

Mientras tanto debemos seguir inscribiéndonos para votar. Si eres indocumentado, busca un latino ciudadano y convéncelo a que se inscriba para las elecciones. Dile “Necesito que votes por mí y por mis niños”.

Obama nos dice que debemos votar por el basado en las mismas promesas que hizo y no cumplió la última vez. ¡Sr. Presidente, muéstrenos que las cosas van a cambiar!