Marcha de ‘indignados’ se torna violenta

Enfrentamientos entre policías y manifestantes dejan heridos y arrestados

NUEVA YORK – Lo que inicialmente se planeó para que fuera una marcha pacífica para conmemorar el segundo mes de la ocupación del Parque Zuccotti, se convirtió en una jornada donde reinó la violencia y los enfrentamientos con la policía, que dejaron heridos civiles y uniformados, así como a más de un centenar de personas arrestadas.

Al terminar la tarde de ayer, se confirmaron de forma oficial 177 arrestos, cinco de los cuales fueron acusados por cargos de agresión en segundo grado. Siete policías resultaron heridos y fueron trasladados a un hospital local para ser tratados por heridas en el rostro y en una mano.

Pasadas las 6:00 p.m. miles de personas partieron de la plaza Foley, en el corazón del distrito financiero, rumbo al puente de Brooklyn. Entre los arrestados estaban al menos dos concejales de Nueva York, Jumaane Williams y Melissa Mark-Viverito, quienes intentaron impedir el tráfico en uno de los extremos del puente durante una sentada protagonizada por casi un centenar de personas que obligó a intervenir a la policía.

Las detenciones de los dos concejales fueron confirmadas a Efe por su compañero en la Legislatura municipal, Ydanis Rodríguez, quien había sido detenido el martes durante el desalojo del campamento en la plaza Zuccotti ordenado por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.

Pese al incidente de la sentada, pasadas las 7:30 p.m. miles de neoyorquinos seguían desfilando de forma pacífica hacia el puente de Brooklyn, en el colofón final de un día de gran tensión en el que los “indignados” intentaron tomar la sede de Wall Street y trasladaron también sus protestas al metro de Nueva York.

Bloomberg, junto al Comisionado de Policía, Raymond Kelly, ofrecieron una conferencia de prensa en el hospital Bellevue, a donde fue trasladado uno de los uniformados. Ambos indicaron que al final de la jornada esperaban que la cifra de arrestados aumentara.

“Responderemos a todo el que cruce las líneas policiales y ponga en peligro el bienestar de nuestros oficiales”, dijo el alcalde, agregando que “los manifestantes han observado una actitud provocadora hacia los oficiales al punto que también les arrojaron colillas de cigarrillo en la cara y líquido en sus rostros”.

En uno de los incidentes aislados, se pudo observar cómo los uniformados se abalanzaban contra un manifestante y lo golpeaban hasta dejarlo sangrando profusamente en la frente. El hombre, no identificado, fue arrestado.

Para la movilización, desde las primeras horas de la mañana de ayer, los manifestantes se fueron convocando paulatinamente en el Parque Zuccotti y sus alrededores, en el Bajo Manhattan, desde donde partieron -poco antes de las 7:00 a.m.- hacia el edificio donde funciona la Bolsa de Valores, para intentar cerrar el inicio de la jornada bursátil. Sin embargo, según se informó, ésta no sufrió ningún retraso.

Entre los participantes que se integraron a la mega marcha, se escucharon todo tipo de historias de desempleo, de pérdida de viviendas, crisis económica y cansancio por las medidas que favorecen a las grandes corporaciones financieras.

Ese era el caso de Mariela Berrocal y su familia, compuesta de cinco miembros originarios de República Dominicana y residentes en El Bronx, que decidieron no ir a trabajar para integrarse a la marcha. “La protesta es algo a lo que vale la pena acudir, por lo que preferimos llamar enfermos al trabajo y venir aquí para apoyar la causa, estamos cansados de la explotación a la clase trabajadora”, dijo la mujer que trabaja en una empacadora de perfumes.

Por su parte, los gemelos Rafael y Armando, de 24 años, que vinieron desdel estado de Virginia, dijeron que participaban de la marcha porque estaban de acuerdo con los reclamos. “Tengo una maestría en computación y hace tres años que no encuentro trabajo en nada”, dijo uno de los jóvenes.

La queja de los manifestantes, en general, fue por la excesiva presencia policial desplegada en toda el área y en especial la manera hostil en que trataron a la gente.

El ruido de las sirenas contrastaba con los gritos de los manifestantes que indicaban: “¿De quién son las calles? Son nuestras”, “Somos el 99%, tenemos el derecho de expresarnos”.

Entre los grupos que organizaron a la gente para llegar a la demostración en el Bajo Manhattan, está el que dirige Ana María Archila, “Se Hace Camino Nueva York” –de Queens- que denunció que “desde el mediodía, la policía estacionó varios carros policiales de forma intimidante frente a mi oficina ubicada en la avenida Roosevelt”.