Secretario de Energía asume responsabilidad por préstamo

Washington/EFE – El secretario de Energía de Estados Unidos, Steven Chu, asumió su responsabilidad ante el Congreso por el polémico préstamo oficial de 535 millones de dólares a la desaparecida empresa de energías renovables Solyndra, pero negó que se tratase de “incompetencia”.

“Como secretario de Energía, las decisiones finales sobre Solyndra fueron mías, y las hice tomando en cuenta los mejores intereses de los contribuyentes”, explicó Chu durante una audiencia del subcomité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes.

“Quiero ser claro- a lo largo (del trámite) de la garantía de préstamo a Solyndra, no tomé ninguna decisión por razones políticas”, aseguró el secretario de Energía, en respuesta a los ataques de los republicanos.

La Administración Obama había puesto a Solyndra, fabricante de paneles solares, como ejemplo de las inversiones en nuevas fuentes de energía renovable para generar empleos.

Según los críticos, varios donantes de la campaña del presidente Obama intercedieron a favor de la empresa.

Solyndra recibió en septiembre de 2009 una garantía de préstamo a bajo interés de hasta 535 millones de dólares, como parte del controvertido programa de estímulo económico de la Administración Obama para energías renovables.

La empresa se declaró en bancarrota a principios de septiembre pasado y despidió a sus 1.100 empleados, y justificó la medida por el derrumbe repentino de los precios de los paneles solares.

Chu señaló que Solyndra fracasó debido a la “estrepitosa caída” de los precios de los paneles, que tan sólo en un año cayeron un 40 por ciento.

Según el secretario de Energía, esa caída de precios se debió, a su vez, a dos factores fundamentales- un aumento de la producción en China y una baja en los subsidios en Europa, que en su conjunto “ablandaron” el mercado.

El Departamento de Energía reestructuró el préstamo de Solyndra porque en ese momento se acababan las opciones. “Teníamos dos opciones, o frenábamos el préstamo y eso empujaba a Solyndra hacia la bancarrota de inmediato, o podíamos continuar con el préstamo para (completar) la construcción de la fábrica”, explicó Chu,