Ojo a Texans y Cowboys

La baja del mariscal Matt Schaub en Houston puede alterar el rumbo de la Conferencia Americana

Aumenta el ruido respecto a la confirmación del quarterback Matt Schaub como baja por el resto de la temporada. Sucede justo cuando los Texans parecían enfilados a retar en serio después de superar múltiples adversidades.

Houston ha jugado sin Arian Foster (su corredor estrella), sin Mario Williams (su apoyador estrella), y sin Andre Johnson (su receptor estrella) por etapas durante la temporada actual. Aun así, los Texans están firmes en primer lugar y promoviéndose como posible retador en la Conferencia Americana. Al menos, hasta las novedades del lunes.

Matt Schaub, con lesión en el pie, fuera indefinidamente, quizás el resto del año. Houston no ha jugado sin Schaub desde el comienzo del 2009 y su reemplazo es un tal Matt Leinart, exiliado de Arizona, que no ha jugado como titular desde el 2007.

Toda persona merece una segunda oportunidad. Señor Leinart, ahí le va la suya. ¿Qué mejores circunstancias que un Arian Foster recuperado, el posible retorno de Andre Johnson, más la semana de descanso para prepararse? Y no olvidemos al rival, Jacksonville. Ahora o nunca, Matt Leinart.

Los parientes en Dallas también han volteado la esquina. De repente, con dos victorias consecutivas y un calendario bondadoso que proyecta otros tres triunfos más, los Cowboys enfilan a convertirse en factor a final de cuentas. Tony Romo, recuperado de sus costillas, está jugando fuera de serie y finalmente con acompañamiento por tierra gracias a la revelación del corredor DeMarco Murray, quien ha ligado dos actuaciones impresionantes al promediar más de 130 yardas por juego y más de seis yardas por acarreo.

La combinación de Tony Romo, DeMarco Murray y Dez Bryant, más el renovado compromiso por tierra del entrenador Jason Garrett tiene a los aficionados en Dallas recordando y añorando los gloriosos anos 90s de Troy Aikman, Emmitt Smith y Michael Irvin. Se pasan. Falta mucho por jugar.

No se pierdan la acción en la NFL y veamos lo más destacado para este fin de semana.

Resto de la jornada (a seguir):

Tampa Bay (4-5) en Green Bay (9-0)

No se ve quién frene a los Packers. Los más preocupados son los Dolphins del ’72 que ven amenazada su histórica campaña invicta. Al parecer un juego contra los Giants en Nueva York y la visita de los Bears a Lambeau Field son los únicos retos serios para Green Bay, especialmente después de tres derrotas en cuatro semanas por parte de los Lions. Aaron Rodgers sigue brillando, con cuatro pases de anotación y un rating de 140.3 la semana pasada, que amenaza también el record en pases de anotación y rating de Tom Brady en la temporada 2007 cuando los Patriots ganaron todo menos el Súper Bowl. Rodgers ya hizo olvidar a Brett Favre (algo nada fácil) y ahora comienza a ser considerado entre los mejores en la actualidad, en su generación, y si gana un campeonato invicto, va por aun más. La defensiva de los Packers limitó a Adrian Peterson a tan solo 51 yardas en 14 acarreos, una combinación de ofensiva más defensiva que augura mal para el resto de la liga. Los pobres Bucs visitan a Green Bay después de perder tres al hilo, el último en casa y por paliza contra Houston, donde cedieron 420 yardas totales a los Texans. Es tal la desesperación en Tampa Bay que contrataron al tackle defensivo Albert Haynesworth, dejado ir por los Patriots. Pinta mal.

Cincinnati (6-3) en Baltimore (6-3)

Cincinnati (6-3) en Baltimore (6-3): Los Ravens se han colgado solitos. Dos derrotas en cuatro semanas contra las potencias de Jacksonville y Seattle. Házme un favor. En vez de tener juego y medio de ventaja sobre los Steelers están empatados en segundo con los Bengals, cuando restan los dos juegos contra Cincinnati. La inconsistencia del mariscal Joe Flacco es el talón de Aquiles de Baltimore. Héroe, sacando el juego en el último cuarto en Pittsburgh una semana, después 52 envíos y un rating de 67.4 contra los Seahawks. No manches. Además, 52 pases en un encuentro, ése no es el estilo de los Ravens. Falta el equilibrio por tierra de otras temporadas para ayudar al joven Flacco que no está listo para echarse encima al equipo semana tras semana. Al corredor Ray Rice también le caería bien una inyección de consistencia: apenas 81 yardas totales en 13 oportunidades por pase y por tierra. Andy Dalton, quarterback novato de los Bengals, no se entumeció ante Pittsburgh y ya impuso record para mariscales de primer año en pases de anotación. Pero su receptor favorito, el novato A.J. Green, está en duda para el domingo y son pocas las otras opciones aparte del ala cerrado Jermaine Gresham.

Tennessee (5-4) en Atlanta (5-4)

Este duelo pinta interesante por varias razones. Los Falcons peligran a juego y medio de los Saints mientras que la baja de Matt Schaub abre la oportunidad a los Titans de recuperar el juego y medio en su grupo. El mayor problema en Tennessee ha sido la ausencia del corredor estrella Chris Johnson. Digo, ha jugado, pero no ha producido después de gran pleito por su contrato, hasta la semana pasada (130 yardas en 27 acarreos, 1 TD). La defensiva de los Titans supo parar a Cam Newton, Jonathan Stewart y DeAngelo Williams, de los Panthers, la semana pasada. Si pudieron contra tres, supongo que contener a Michael Turner no está fuera de posibilidades. Atlanta arriesgó innecesariamente y perdió contra los Saints. En defensa de su entrenador Mike Smith, en 43 envíos contra Nueva Orleans, ni cerca de Brees. Cero capturas. Cualquier mariscal de campo veterano, con tiempo para lanzar, te come los mandados. Matt Hasselbeck, con tiempo hará lo mismo. Si los Falcons quieren arriesgar, que arriesguen presionando al mariscal contrario. De lo contrario Hasselbeck tendrá todo el tiempo del mundo y eso abrirá espacios a Chris Johnson.

San Diego (4-5) en Chicago (6-3)

El único consuelo para los Chargers es que juegan en una división nefasta. En cualquier otra división estarían dando patadas de ahogado después de cuatro derrotas consecutivas. En la división Oeste de la Americana, están a un juego del líder. Qué suerte para los que no se bañan. Philip Rivers, quarterback en San Diego, estaba previamente entre los mejores en la liga, pero está metido en un bache serio: solo 13 pases de anotación contra 15 intercepciones y un rating de 80.2 no es a lo que nos tenía acostumbrado. Olviden las comparaciones con Aaron Rodgers (28 TDs, 3 INTs, 130.7 rating), Drew Brees (23 TDs, 11 INTs, 101.3 rating) y Tom Brady (23 TDs, 10 INTs, 102.0 rating). Jay Cutler, quarterback de los Bears tampoco está entre la élite (11 TDs, 6 INTs, 84.4 rating) pero su equipo ha encontrado la forma de ligar cuatro victorias y tiene la buena fortuna de jugar cuatro encuentros contra la división de los Chargers antes de terminar la temporada.