Papa pide reconciliación y paz a África

Cotonú – Benedicto XVI pisó ayer por segunda vez África, en esta ocasión Benin, donde exhortó a los africanos a no temer a la modernidad, pero les advirtió de que no caigan en la “sumisión incondicional a las fuerzas del mercado o de las finanzas” ni al nacionalismo exacerbado que, dijo, puede llegar a ser funesto.

El Papa dijo también que Dios “no está ausente, ni es inútil como se trata de hacer creer” e imploró “justicia, paz y reconciliación” para los pueblos africanos y que los niños no sufren hambres y guerras.

Acogido por miles de benineses vestidos, sobre todo las mujeres, con los trajes típicos, que le cantaron y vitorearon, el papa, de 84 años, llegó a Cotonú, desafiando el fuerte calor y la humedad reinante.

Contento por estar de nuevo en África, tras el viaje que realizó en 2009 a Camerún y Angola, el papa Ratzinger expresó ante el presidente de Benín, Thomas Boni Yayi, el “afecto” que nutre por África, continente al que llama “inmenso pulmón espiritual del mundo”.

En el país donde nació el vudú, considerada una religión, y donde las religiones tradicionales la siguen el 29 de por ciento de los benineses, Benedicto XVI saludó a los jefes tradicionales y dijo que su contribución es importante para construir el futuro, para ir a la modernidad. Benedicto XVI, que ha venido a Benin para entregar a los obispos el documento final (Exhortación apostólica) del II Sínodo de Obispos de África celebrado en el Vaticano en 2009, sostuvo que el continente negro tiene mucho que enseñar, “porque aquí hay frescura, hay un sí a la vida, una juventud llena de entusiasmo, unas caras alegres que ofrecen esperanza”.

Su primera jornada en Cotonú incluyó una visita a la catedral, donde rezó ante las tumbas de los arzobispos Isidore de Sousa y Christophe Adimou.

Hoy, se trasladará a Oudiah, donde firmará la exhortación apostólica y visitará la tumba del cardenal Benardin Gantin.