Toma fuerza el Museo Latino en el Smithsonian

Washington/EFE – La comunidad latina pronto tendrá su memoria histórica en Estados Unidos a través de su propio museo, en el Smithsonian de Washington, gracias al proyecto de ley que está siendo promovido por el senador demócrata Robert Menéndez.

Otras comunidades estadounidenses ya lograron abrirse un hueco en el gran complejo museístico de la capital, como los nativos americanos o los afroamericanos, y ahora es el turno de los latinos.

“Cuando vamos a los museos nacionales aquí en Washington no vemos la exhibición de nuestra contribución como comunidad en este país, que es previa a la creación de la nación, tiene una larga historia y participa de todos los sectores de nuestra sociedad”, dijo Menéndez.

Gracias a un acuerdo bipartidista, el proyecto ya está en marcha, a la espera de que antes de finales de año le sea designado un edificio que actualmente no tiene ningún uso.

“Lo que queremos hacer es designar uno de los edificios que existen en el Smithsonian, que está libre, para el Museo Latino. Esa designación es fundamental para poder adelantar en su creación”, explicó el senador por Nueva Jersey.

Menéndez ha logrado el apoyo de otros senadores republicanos como John Cornyn de Texas o Marco Rubio de Florida.

El apoyo bipartidista para hacer realidad el proyecto también se ha plasmado en la Cámara, donde cuenta con el apoyo de la representante republicana Ileana Ros-Lehtinen (Florida) y del demócrata Xavier Becerra (California).

Una vez lograda la designación del edificio que lo albergará, agregó Menéndez, el Smithsonian hará un estudio conjunto con el secretario de Interior, Ken Salazar, para concretar cuál va a ser la totalidad del museo, porque se prevé una ampliación del complejo.

“Después de este primer paso, evaluaremos cuánto va a costar y comenzaremos así el proceso de lograr los fondos necesarios, porque ha habido mucho interés desde el sector privado, aunque contará con aportaciones públicas”, añadió el senador.

Menéndez calcula que el Museo Latino necesitará entre cinco y ocho años para convertirse en realidad, pero asegura que la comunidad latina ya ha llegado a un punto de madurez en la sociedad estadounidense por el que necesita poder contar su historia dentro de ella.

“Estamos buscando qué vía legislativa puede incluir la ley para la designación del edificio y que el presidente (Barack) Obama pueda firmarlo. Me consta que el presidente lo apoya”, dijo.

Ésa es la diferencia entre tener miembros del Congreso latinos y que impulsan este tipo de medidas, y no tenerlos, insistió Menéndez, quien subrayó que el incremento exponencial de la comunidad latina en el censo estadounidense ha influido de alguna manera en que se entienda la necesidad de contar su historia.