Exigen revocar la ley de Alabama

Activistas lanzan campaña para exigir anulación de ley HB56 en Alabama

Birmingham/EFE – Activistas proinmigrantes de todo Estados Unidos convergían ayer en Birmingham (Alabama) para exigir la revocación de la polémica ley HB56, como parte de un incipiente movimiento de derechos civiles en contra de la discriminación de los indocumentados, en su mayoría hispanos.

Organizaciones cívicas y religiosas, que junto al Departamento de Justicia entablaron demandas contra la ley que criminaliza a los “sin papeles” en Alabama, impulsan protestas en diversas ciudades porque insisten en que la HB56 viola la Constitución.

En Birmingham, una delegación de once congresistas demócratas, encabezada por el representante de Illinois, Luis Gutiérrez, celebraba ayer una audiencia con funcionarios estatales, autoridades escolares, padres, maestros, estudiantes y activistas, para examinar el impacto de la ley, que entró en vigor el pasado 28 de septiembre.

La delegación se centra en la cláusula que permite que la policía exija prueba del estatus legal a toda persona que detenga.

Un tribunal federal ha bloqueado dos de las cláusulas más polémicas de la ley mientras estudia su constitucionalidad.

Los legisladores y activistas también lanzarán la campaña “Una familia, una Alabama” durante un mitin convocado por la Coalición por la Justicia con los Inmigrantes de Alabama (ACIJ, en inglés).

El mitin, al que “miles” de personas fueron invitadas según ACIJ, tenía como sede una Iglesia Bautista y esperaba contar con figuras como el alcalde de Birmingham, William Bell; Dolores Huerta, cofundadora del Sindicato de Trabajadores del Campo (UFW), y Angie Wright, coordinadora del grupo Greater Birmingham Ministries (GBM), que aboga por la justicia social.

Scott Douglas, director ejecutivo de GBM, considera que la HB56 ayudará a reactivar el movimiento por los derechos civiles, surgido hace medio siglo en respuesta a la segregación de los negros.

Douglas, que apoya realizar actos de desobediencia civil si fuese necesario, recordó cómo, en aquella época, la iglesia afroamericana se involucró de lleno en el movimiento de los derechos civiles.

Ahora, agregó, no hay distinción de raza ni color en un incipiente movimiento en contra de la HB56, que castiga a quienes contraten, alquilen viviendas o ayuden a los indocumentados.

Se calcula que los indocumentados conforman alrededor del 3% de la población de Alabama, de poco más de 4,7 millones.

Aunque los partidarios de la HB56 aseguran que es la única forma de echar a los indocumentados de EE.UU., la ley también ha afectado a residentes legales, que deben mostrar sus papeles cuando son confundidos con inmigrantes ilegales.

La magistrada del Condado Calhoun, Barbara Campbell, ha advertido de que la HB56 se está aplicando “por igual” y que quien no porte una licencia de conducir válida, con seguridad “irá a la cárcel”.