Presunto terrorista crea tensión en RD

Santo Domingo – El gobierno se quejó ayer del manejo que hacen los medios informativos de Estados Unidos al enfatizar la condición de “dominicano” del joven José Pimentel, apresado en Nueva York como supuesto planificador de actos terroristas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que mantiene una comunicación constante con el embajador del país en Washington, Aníbal de Castro, desde que el pasado domingo se anunció la detención de “un ciudadano norteamericano de origen dominicano, bajo la grave acusación de planear atentados terroristas”.

Dijo que “las instrucciones dadas a todas nuestras misiones en el extranjero son de priorizar la atención a los ciudadanos dominicanos que confronten dificultades”. Precisó que, “aunque nacido en República Dominicana, José Pimentel, de 27 años, reside en Estados Unidos desde los cinco años, cuya nacionalidad también detenta”.

“Se ha hecho hincapié exageradamente en su calidad de dominicano por origen cuando por tiempo de residencia, cultura y asimilación, su experiencia de vida dista de nuestras tradiciones y prácticas ciudadanas”, sostuvo.

Recordó que la Convención de Viena garantiza a todo nacional detenido en el extranjero la comunicación con la representación consular de su país, a los fines de procurar asistencia u orientación legales.

“En este caso, tal formalidad no se ha cumplido por lo que, siendo Estados Unidos un signatario de esa Convención, estimamos se ha dado precedencia a la nacionalidad norteamericana de Pimentel”, añadió.

Informó que hace poco, el embajador De Castro y los representantes consulares en ciudades con gran número de dominicanos visitaron el Departamento de Justicia y recordaron a las autoridades norteamericanas la importancia de esa comunicación.

Indicó que, tal como ha señalado el canciller Carlos Morales Troncoso, “en caso de solicitarlo y aun sus conexiones culturales sean débiles con nuestro país, el Gobierno dominicano le daría la debida asistencia legal a Pimentel”.

La Cancillería aseguró que las circunstancias del arresto y otros detalles novedosos que continúan emergiendo rodean el caso de “un ambiente confuso”, se trata de un hecho aislado que “en nada compromete la buena imagen de la numerosa comunidad dominicana en Estados Unidos”.

Dijo que el caso tampoco invalida la notable contribución que la comunidad dominicana hace a Estados Unidos, como ha reconocido el presidente Barack Obama en ocasión de la presentación de credenciales del embajador De Castro.