Tres figuras de la receptoría ponderan su futuro

Nueva York – Jorge Posada, Iván Rodríguez y Santos Alomar Jr., tres figuras del béisbol nacidas en Puerto Rico y quienes encumbraron sus nombres gracias a su labor detrás del plato, enfrentan en estos instantes importantes coyunturas de sus respectivas carreras.

Los tres -que también tienen en común haber vestido uniformes neoyorquinos en sus carreras, aunque fuese brevemente- tienen ante sí importantes decisiones que tomar para su futuro inmediato.

Mientras Rodríguez y Posada coinciden en enfrentar la agencia libre al mismo tiempo, y ambos con 40 años de edad -una cifra avanzada para el béisbol- Alomar parece estar a las puertas de dirigir un equipo de Grandes Ligas.

En el caso de Rodríguez, un contrato que alargue su carrera por dos temporadas le colocaría en excelente posición para alcanzar los 3,000 hits (le faltan 156), logro en el cual solamente el legendario Roberto Clemente le precede entre los peloteros boricuas.

Para Posada, la ausencia de un acuerdo significaría, con toda probabilidad, colgar los aperos en forma definitiva.

Y para Alomar Jr., un nombramiento de ese tipo se traduciría en convertirse en apenas el segundo boricua en alcanzar ese puesto.

Por el béisbol de las Grandes Ligas han desfilado verdaderas figuras de la receptoría que han dejado huellas imborrables en sus respectivas trayectorias, varios de ellos exaltados al Salón de la Fama de Cooperstown.

Entre estos no cabe duda que Latinoamérica también ha sido cantera de receptores de primer orden.

En las más recientes dos décadas, Puerto Rico se lleva las palmas como país productor de catchers de primer orden, uno de ellos Benito Santiago, quien desde que debutó en el big show en 1986 con los Padres de San Diego, donde ganó el galardón de Novato del Año, demostró buena ofensiva y obtuvo varios Guantes de Oro como defensor.

Santiago, en sus 20 temporadas dio fin a su brillante carrera cuando firmó con los Mets un contrato de liga menor en el 2006.

A Benito lo siguió dos años más tarde Sandy Alomar Jr., hermano de Roberto Alomar, uno de los mejores antesalistas de todos los tiempos en las mayores, elegido al Salón de la Fama e hijo de Sandy Alomar, otro destacado segunda base.

Alomar Jr., quien también debutó con San Diego en 1998, tras su retiro como jugador ha seguido en las mayores como entrenador-coach y últimamente algunos equipos lo han entrevistado para el puesto de manager, que podría llevarlo a ser el segundo piloto boricua en las ‘gran carpa’, luego de Edwin Rodríguez, quien dirigió a los Marlins de Florida.

Jorge Posada, eterno receptor de los Yankees desde el 1995 y quien actualmente es agente libre, es otro de los grandes catchers que ha producido la isla caribeña.

Con los Yankees, también cabe mencionarse a Iván Rodríguez, quien fue fugaz receptor aquí, luego de haber dado lo mejor de su carrera en otros clubes, especialmente con los Rangers de Texas.

‘Pudge’, como lo apodan a Iván, en estos últimas temporadas siguió trabajando detrás del plato con los Nacionales de Washington.

Rodríguez, el receptor más ganador de Guante de Oro (13) en su posición, podría tener asegurado su pase al sitial de Cooperstown, donde son exaltados los mejores.

Se ha comprobado, entonces, que Puerto Rico es el país latinoamericano con más receptores de calidad en las Grandes Ligas en las últimas décadas.

Posada, de 40 años, agente libre tras jugar toda su vida con un mismo equipo, luce fuera de los Yankees, pero quiere seguir como catcher. Si no encuentra quien lo acepte como tal, puede retirarse definitivamente como jugador.

Por otro lado, Rodríguez, también de 40 años, agente libre, ha corrido por varios equipos, incluyendo los Yankees, pero todavía le queda tela de donde cortar, así como 156 hits para los 3,000 (segundo boricua, detrás de Roberto Clemente) lo que puede lograr si continúa, quizá por dos temporadas más.

Mientras que Alomar Jr., 45 años, y que terminó su carrera con los Mets, sigue mencionado por varios equipos para dirigir en el 2012.

Cabe destacar que Borinquen es el único país con tres receptores hermanos participantes en las Grandes Ligas: Bengie, José y Yadier Molina.

Entonces podemos repetir que Puerto Rico también es tierra fértil de receptores de calidad.

constantino.viloria@eldiariony.com