A dar gracias por los partidazos

Los duelos Packers-Lions y 49ers-Ravens alegraron el día y fueron un preámbulo a los playoffs que se avecinan

Decía un tal entrenador (Bill Parcells durante su estadía en Dallas), ‘esperen al menos hasta Thanksgiving para ver quién es quién’ en la larga temporada de la NFL. Como diciendo, no molesten antes de diciembre. Pues diciembre está a la vuelta de la esquina y la verdad sabemos muy poco.

Comencemos por lo obvio. Green Bay es el favorito indiscutible con los Saints pisando sus talones en la Nacional. Con todo respeto a nuestros amigos en San Francisco, reservo una opinión final hasta cumplir los retos en Baltimore y contra Pittsburgh.

Los Cowboys parecían enfilados a una racha fuerte, hasta verse obligados por los Redskins, quedando a deber y los Giants tampoco pudieron contra los Eagles, sin Michael Vick. De este grupo, entre tanto altibajo, sale uno, máximo, a los playoffs.

Chicago puso la nota de la semana. La lesión de Jay Cutler puede cambiar el rumbo entero de su división y los comodines, justo cuando los Bears, especialmente Cutler, venían jugando su mejor futbol con cinco victorias al hilo.

Los Falcons, con cuatro victorias en cinco semanas, parecen estar en buen momento al acercarse la recta final, especialmente con el equilibrio entre pase (Matt Ryan) y tierra (Michael Turner).

En la Conferencia Americana, el eje de poder parece haber virado de la división Este de los Patriots y Jets, a la división Norte de Baltimore, Pittsburgh y hasta Cincinnati. Nueva Inglaterra sencillamente no tiene la defensiva para competir en enero (dependen totalmente de Tom Brady) mientras que Nueva York no pudo ni contra Denver y Tim Tebow. Los Ravens han carecido de consistencia y es hora de ligar victorias contra rivales fuertes para desbancar a los Steelers, mientras que Pittsburgh pierde cualquier desempate contra Baltimore en su división.

Los Texans son la gran interrogante por la ausencia de Matt Schaub y por el debut de Matt Leinart como titular.

No se pierdan la acción en la NFL y veamos lo más destacado para este fin de semana.

Resto de la jornada (a seguir):

Houston (7-3) en Jacksonville (3-7):

Según Gary Kubiak, entrenador de los Texans, Matt Leinart es su gallo. ¿Qué más iba a decir? A estas alturas no hay otra sopa. Lo cierto es que las circunstancias son mucho más favorables para Leinart en Houston que lo que fueron en Arizona. El esquema ofensiva, tipo West Coast, es precisamente el que jugó en USC. Al igual que en su carrera colegial, tiene gran acompañamiento en el corredor Arian Foster, el receptor Andre Johnson y una de las mejores defensivas en la liga. No tiene que ser el héroe, solo administrar el encuentro. Más que nada, necesita un voto de confianza y algo de éxito para echarlo a andar, porque equipo trae. Para los que dudan, dos palabras, Alex Smith (quarterback en San Francisco). Estuvo al borde del precipicio y véanlo ahora, ocho ganados contra un perdido. Un caso muy parecido. Pero del dicho al hecho, existe gran trecho. Y en Matt Leinart cae el destino de los Texans esta temporada. Respecto a los Jaguars esta campaña, entre menos dicho mejor, aunque vale la pena ver el desarrollo de su mariscal Blaine Gabbert.

Chicago (7-3) en Oakland (6-4):

Caleb Hanie al rescate. ¡¿Quién?! No se rían porque ya existe precedente, en playoffs, final de conferencia, Bears en Green Bay, el año pasado. El chico entró por Jay Cutler y casi, repito casi, le saca el juego a los Packers. Claro, desde entonces no ha jugado un clavo, pero el joven mostró gran potencial. Hay que buscar el lado positivo, porque Chicago, con sus cinco victorias consecutivas, es de los pocos equipos que pueden darle guerra a Green Bay. Sin Jay Cutler, no estoy tan seguro. Los Bears confirmaron la lesión de Cutler, fractura del dedo gordo, pero no está claro qué tanto tiempo estará inactivo. El primer estimado son seis semanas. O sea, si Chicago quiere ver a Jay Cutler otra vez esta temporada, hay que llegar a los playoffs. Cuatro palabras para los aficionados de los Bears, Alex Smith y Matt Leinart. Siguiendo el mismo argumento, Hanie entra a un equipo fuerte, con buena defensiva, con Matt Forte como doble amenaza por tierra y por aire, con Devin Hester en equipos especiales, con el receptor Roy Williams finalmente contribuyendo más una defensiva que fuerza cambios de ovoide. Hay que rascarle, porque de otra forma el panorama en Chicago está del color de su camiseta, obscuro.

Pittsburgh (7-3) en Kansas City (4-5):

Los Steelers obligados a mantener el paso contra Ravens. Ben Roethlisberger sufrió la misma lesión que Jay Cutler, pero tuvo una semana de descanso para recuperarse y vivió una molestia parecida hace algunas temporadas. La recuperación de Roethlisberger es vital en Pittsburgh, que cae en blandito contra los Chiefs sin su mariscal de campo titular Matt Cassel. Hay buenas y malas en Kansas City. Las buenas noticias son que juegan en la División Oeste de la Americana, donde al parecer nadie está dispuesto a llevarse el grupo (tal vez un disparejo). Las malas noticias son que después de tres derrotas seguidas, faltan fechas contra Steelers, Jets, Packers y Raiders. La verdad, múltiples lesiones claves acabaron con las esperanzas de los Chiefs hace semanas.

NY Giants (6-4) en Nueva Orleans (7-3):

A toro pasado, Nueva York ha creado sus propios problemas. Derrotas contra Washington, Seattle y esta última contra Filadelfia lo tienen empatado con Dallas en su grupo. ¿Qué necesidad? El entrenador Tom Coughlin, furioso después del tropezón en casa contra los Eagles, expresó su molestia con la línea ofensiva que ni supo proteger a Eli Manning, ni supo producir por tierra (escasas 29 yardas en 17 acarreos). A Manning le tiraron mínimo cinco pases que hubieran marcado la diferencia. Contra Filadelfia hay margen de error, contra los Saints no. Drew Brees y la ofensiva de Nueva Orleans no perdona.