Plan de guerra contra las FARC

Bogotá/EFE – El Gobierno de Colombia ultima su “nuevo plan de guerra” contra las FARC, que ha sido diseñado por un centenar de expertos militares y que será presentado este fin de semana, mientras los analistas abogaban ayer por el fin negociado de este conflicto armado.

Aunque aún no se conocen los detalles específicos del nuevo plan, el presidente Juan Manuel Santos pidió a los miembros de las Fuerzas Armadas que se preparen para “hacer historia”, al adelantar que “se acerca la fase final del conflicto” interno colombiano.

Habló de un “nuevo plan de guerra” y de una “nueva estrategia”, al detallar que entre los objetivos está incrementar en 20,000 el número de policías y en 6,000 los soldados del Ejército.

Con esos incrementos, las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional llegarán casi a los 400,000 miembros.

Este anuncio sigue a la muerte, el pasado 3 de noviembre, del máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Guillermo León Sáénz, alias “Alfonso Cano”, que fue considerada por el propio Santos como el “golpe más fuerte a las FARC en toda su historia”.

La respuesta al nuevo plan de guerra anunciado por Santos no se hizo esperar y algunos analistas hicieron ayer un llamado a una solución política al conflicto armado interno que asola a Colombia desde hace casi 50 años, a través de una salida negociada.

En declaraciones a Efe, el excomisionado de paz Daniel García-Peña afirmó que si bien hay recientes “éxitos militares”, la “única salida y definitiva es el diálogo”.

Asimismo, expresó que esa salida “no puede parecerse ni reproducir los esfuerzos fallidos del pasado”, no deben darse acercamientos “sin objetivos claros”. Señaló que “si bien la correlación de fuerzas es hoy distinta, favorable al Estado”, consideró que “no solo por la vía de la fuerza se resolverá el conflicto” colombiano. “Estamos ante una nueva realidad jurídica ante el mundo, con órganos como la Corte Penal Internacional (CPI), por delitos de lesa humanidad”, advirtió el excomisionado de Paz, al admitir que siente “cierto grado de optimismo” cuando escucha al presidente Santos, “en medio de la euforia por los éxitos militares”, que sigue abierta la salida negociada al conflicto.