Triste Día de Acción de Gracias

Un vehículo atropella a anciana poco antes de celebrar con su familia

Nueva York – Sólo la muerte los pudo separar y lo que sería un feliz Día de Acción de Gracias se convirtió en una tragedia para una familia puertorriqueña en el Sur de El Bronx.

Margarita Martínez, de 79 años, murió un día antes del festejo al ser atropellada por una minivan blanca.

Su esposo Mario Martínez, de 76 años se lamentaba que sólo la muerte de su eterna compañera durante 56 años pudo separarlos.

Poco después del mediodía del miércoles, la pareja que vivió en las inmediaciones de la Avenida Cypress por 45 años, acudió a un súpermercado cercano a su departamento, ubicado en la calle 137.

“Fuimos a comprar la comida para dar gracias. Mi esposa estaba muy feliz”, dijo don Mario Martínez con voz entrecortada por las lágrimas.

Los esposos caminaron juntos hasta llegar a la esquina de la calle 138 y la Avenida Cypress.

“Dejé a mi esposa ahí y yo me fui a la casa a dejar la comida. Ella quería comprar un sándwich”, recordó don Mario con tristeza.

Doña Margarita, originaria de Guayama (Puerto Rico), acostumbraba comprar cada miércoles un sándwich de pastrami y queso en la tienda Casado Deli, ubicado en la intersección en donde ocurrió el accidente.

Testigos afirman que la mujer tropezó y cayó a la carretera al intentar cruzar la calle, por lo que su cuerpo quedó debajo del automóvil.

Empleados de Casado Deli dijeron que la minivan no era conducida a exceso de velocidad.

“El auto venía de la Avenida Cypress y esperó el paso unos minutos en la esquina. La tragedia ocurrió cuando el conductor dio la vuelta hacia la calle 137”, comentó un trabajador que prefirió no identificarse.

“Se me rompió el corazón cuando don Mario regresó a buscar a su esposa”, dijo el hombre.

Después de esperar unos 40 minutos, don Mario salió de su departamento y se dirigió al lugar dónde vio a su esposa por última vez. La esquina estaba rodeada de policías y bomberos.

Don Mario preguntó a los vecinos qué había sucedido y sí habían visto a su conyugue.

“No puedo aceptar que mi esposa ya no esté aquí. Ella había cumplido años el 6 de noviembre y teníamos planes de viajar a Puerto Rico en navidad”, indicó.

Doña Margarita era muy querida en el vecindario. Amigos cercanos la recuerdan por su trabajo en el centro comunitario United We Stand Garden, que es el punto de reunión de unos 80 ancianos del vecindario.

“Ella sembró un jardín para todos nosotros. Le gustaban mucho las flores. Pasaba las tardes jugando dómino después de leer el periódico”, dijo Aida Rosa, quien conoció a Margarita por 40 años.

Mercedes Osorio, otra amiga cercana, dijo “Era un ángel de Dios. Cada domingo iba a la iglesia. Siempre fue alegre y compartida. Ahora su silla está vacía, igual que nosotros”.

Margarita Martínez trabajó como asistente en una escuela pública en el vecindario, informó su esposo. Ambos vivían solos y tenían hijos y nietos en Florida y Puerto Rico.

La policía no radicó cargos al conductor de la minivan.