ACLU: FBI almacena ilegalmente datos de varias organizaciones

NUEVA YORK/EFE – La American Civil Liberties Union (ACLU), el mayor grupo de derechos civiles de EEUU, denunció ayer que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) lleva años recopilando información sobre actividades de las organizaciones comunitarias protegidas por la primera enmienda de la Constitución.

“El FBI debería ser honesto con las organizaciones comunitarias sobre la información que almacena tras las reuniones de los agentes con sus líderes y debería deshacerse de toda aquella que haya recopilado de forma ilegal”, aseguró en un comunicado de prensa Michael German, asesor de la organización con sede en Nueva York.

La ACLU asegura que el FBI utiliza de forma “secreta” sus programas de acercamiento a las comunidades para recopilar información sobre las actividades de los líderes comunitarios y religiosos con los que se reúne que están protegidas por la primera enmienda que garantiza la libertad de expresión y de reunión en la Constitución.

El grupo de derechos civiles basa sus denuncias a partir de documentos internos del FBI que se han hecho públicos gracias a la Ley de Libertad de Información (FOIA), adoptada en 1966 y que obliga al Gobierno estadounidense a que su información sea accesible para todos.

Entre otros casos, la ACLU menciona memorandos del FBI fechados en 2007 y 2008 procedentes de su oficina en San Francisco en los que se recogen nombres, descripciones y perfiles de personas que participaron en cenas organizadas con motivo de las fiestas de Ramadán a través de su programa de acercamiento a las mezquitas.

También revela otros documentos internos de 2007 y 2009 en los que los agentes del FBI anotan el contenido de sus conversaciones con al menos tres líderes comunitarios islámicos en la localidad de San Jose (California), así como sus opiniones, antecedentes y las actividades de sus organizaciones.

“Salvo en determinadas circunstancias especiales, la ley impide al FBI mantener este tipo de registros en los que se describe cómo ciudadanos estadounidense ejercen sus derechos recogidos en la primera enmienda”, aseguró, por su parte, Nusrat Choudhury, un abogado de la ACLU.