Incertidumbre absoluta reina en Argentina

BUENOS AIRES – El partido entre San Lorenzo y Tigre, que podía definir si Boca Juniors era campeón del fútbol argentino antes de jugar el domingo, quedó envuelto ayer en medio de una nueva controversia y al final no se sabe a ciencia cierta cuando se jugará.

Los desacuerdos estarían emparentados con la política a nivel nacional, en una puja de poderes entre el gobierno central y el de la capital argentina, y que estarían influyendo para que su respectivo candidato triunfe en las elecciones el domingo a la presidencia de Boca Juniors, el club más popular del país.

Entre marchas y contramarchas, los organismos oficiales dijeron que ese encuentro se jugaría primero el domingo, después el sábado, y ayer viernes se anunció que sería el lunes.

Pero luego, el director de medios y comunicación de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, dijo que el partido se jugará el sábado “tal como estaba programado y acordado” con el Comité de Seguridad nacional.

A la misma hora, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires expresó que ese acuerdo era para el lunes o bien para el domingo, y que el sábado no estaba en condiciones de habilitar el estadio de San Lorenzo, que está dentro de la capital argentina.