Marchan para exigir libertad de rehenes

Marchan  para exigir libertad de rehenes
Un manifestante muestra fotografías de secuestrados durante una marcha contra el secuestro y la violencia en Medellín.
Foto: Luis Eduardo Noriega / EFE

Bogotá/Notimex y EFE – Miles de colombianos marcharon ayer en las principales ciudades del país para exigir la libertad de los militares y policías que están en poder de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Con camisetas y pañuelos blancos, familiares de los uniformados que permanecen en cautiverio encabezaron las movilizaciones que desde las 10:00 de la mañana dieron inicio en 32 ciudades del país sudamericano.

“Hay que luchar por estas personas que aún quedan en cautiverio”, dijo el menor Johan Steven Martínez, hijo del militar José Libio Martínez, quien fue ejecutado la semana pasada por guerrilleros, tras 12 años de secuestro.

Las marchas, convocadas a través de las redes sociales, tomaron fuerza luego de la muerte en cautiverio de Martínez y de los policías Yesid Duarte, Elkín Hernández y Alvaro Moreno, a manos de las FARC.

El grupo rebelde lamentó en un comunicado el “desenlace trágico” y culpó al gobierno del presidente Juan Manuel Santos de los hechos, por “su afán de intentar rescatarlos y evitar su liberación unilateral”.

La jornada recibió el apoyo del representante de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Christian Salazar, de la Iglesia católica colombiana y de los medios de comunicación locales.

“Es una oportunidad para demandar la libertad de todos los secuestrados en el país, y pedir por el fin a la violencia y el respeto por los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH)”, dijo Salazar.

El 4 de febrero de 2008, unos dos millones de colombianos marcharon también para exigirle a las FARC la liberación de los plagiados y rechazar el secuestro como práctica de su lucha armada.

El grupo insurgente mantiene como “prisioneros de guerra” a 13 policías y soldados en las selvas del sur de Colombia, para presionar su canje por guerrilleros presos, acusados de rebelión, secuestro.

El presidente, Juan Manuel Santos, se sumó ayer a las marchas contra el secuestro y por la paz y exigió a las FARC que liberen a los once rehenes “canjeables” que quedan en su poder como un gesto favorable hacia el diálogo. Santos reiteró este mensaje desde el municipio colombiano de Villeta, en el céntrico departamento de Cundinamarca, donde caminó junto a sus habitantes para protestar contra la violencia que tiene sumida a Colombia en un conflicto armado de casi medio siglo. “Por eso exigimos ya la liberación de esos once héroes de la patria que siguen secuestrados en manos de las FARC. Esta es otra forma de expresar nuestro sentimiento en el día de hoy, de decir, libérenlos ya, sin condiciones, como un paso de que realmente hay voluntad de paz”, argumentó Santos.