Al caso Pimentel se le ve la costura

Desde el 20 de noviembre he dudado que José Pimentel sea el amenazante “terrorista” que nos pintaron Michael R. Bloomberg, Raymond W. Kelly y Cyrus Vance, Jr.

Todavía recuerdo el show que montaron el alcalde, el comisionado de la policía y el fiscal de Manhattan aquel domingo en la noche. La conferencia de prensa tenía un tono de gran hazaña investigativa que salvó a muchos de la muerte. Ausentes del espectáculo acusador estuvieron el FBI y Homeland Security.

En días pasados, una fuente policial con la cual hablaba de otros asuntos durante una conversación me dijo: “Este tipo no era amenaza alguna y por eso dejamos de vigilarlo”. Al percatarme que mi interlocutor abrió la puerta, le pedí que me aclarara lo qué quería decir. “La investigacion de Pimentel se descontinuó una vez nos dimos cuenta que él era uno de muchos que hemos investigado y una vez los seguimos y observamos por tiempo definido, encontramos que no son amenazas”.

Según este individuo -que es un agente- la investigacion, caso o carpeta fue cerrada. Y fue el NYPD, por su cuenta, quien decide darle credibilidad, donde la conducta de José Pimentel no ameritaba.

El domingo pasado nos topamos con que el panel que tenía programado tomar una decisión el lunes, sobre si el acusado sería instruido de cargos – por dizque un presunto complot que tenía como objetivo atacar a efectivos militares, policiales y edificios gubernamentales – no procedió.

Sucede que la oficina de la fiscalía, es decir Cyrus Vance, Jr. y el abogado de José Pimentel, decidieron darle más tiempo -posiblemente hasta un mes – al gran jurado para estudiar más a fondo las acusaciones en las que se está basando el pliego acusatorio.

Reitero, que esto me ha olido a patraña de Miguelito para desviar la atención de los que protestaban en su contra.

Añada el uso del NYPD, de un colaborador, chota, informante o sabandija que estaba instigando, alentado y metiéndoles cosas en la cabeza al hombre de 27 años y, bingo, tenemos a un supuesto “terrorista”.

Repito, puede que Pimentel haya violado una que otra ley. Eso está por verse, si es que se procede a llevar esto a un tribunal. Sin embargo, que de por sí sólo Pimentel sea “terrorista”, para mí está bien lejos de la verdad. Y eso nos debe preocupar a todos.

De igual forma, el hecho que Pimentel permanecerá detenido sin derecho a fianza por cargos de posesión de armas y conspiración bajo las leyes estatales de terrorismo, me parece injusto.

Lo cual me lleva preguntar, ¿dónde están los bocones Ydanis Rodríguez, Adriano Espailllat y Guillermo Linares que en menos de 24 horas corrieron ante las cámaras para elogiar a la policía y ahora no se les escucha, ni tan siquiera tras bastidores, exigiendo justicia para este dominicano que en parte, sospechamos, ha sido víctima de un chanchullo politico/policial?

¿Dónde están los activistas y aquellos defensores de la dominicanidad y las organizaciones de base comunal que reciben millones en subvenciones? No me digan que más pudo el interés político económico que salir en defensa de uno de los hijos de Quisqueya.