La Guadalupe, una virgen sin fronteras

Para muchos hispanos La Morenita se ha convertido en su virgen particular
La Guadalupe, una virgen sin fronteras
Foto: Cortesia

NUEVA YORK – Nunca el nombre de la “Empe- ratriz de América” le había caído mejor.

En Nueva York, cada vez más hispanos conmemoran el día de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre – una celebración que solía considerarse exclusiva de los mexicanos.

Las razones de tal popularidad y devoción varían de persona en persona.

Para el ecuatoriano José Sanango, no es la Virgen de la Nube –patrona de sus paisanos en el exterior– sino la Guadalupe quien le hace de guía.

Sanango emigró de Ecuador en 1988 cuanto tenía 18 años. Al llegar a México, después de cruzar varias fronteras en auto, le prometió a la Virgen Morena que si lo dejaba cruzar la frontera de Tijuana sin ningún percance y pisar tierra estadounidense, regresaría como residente legal para agradecerle.

En diciembre de 1992, el residente de Brooklyn, cumplió lo prometido y visitó la Basílica de Guadalupe en la ciudad de México, con su esposa y su hijo.

“Fue una experiencia maravillosa. El corazón se me quiso salir del pecho cuando pude ver la imagen de Juan Diego en el Cerro del Tepeyac”, dijo Sanango.

Para la puertorriqueña Glenda Mejía, la veneración a la Virgen Morena comenzó al casarse con su esposo Emiliano Mejía, de Atlixco, Puebla.

La residente de El Bronx recuerda una experiencia que califica como un milagro de la Guadalupana, hace 23 años. “Mi esposo estaba desempleado y debíamos $9,000 de renta. Mis hijos eran muy pequeños y no teníamos a donde ir. La compañía dueña del edificio nos estaba desalojando sin compasión”, dijo Mejía.

Prosiguió diciendo que rezó una novena a la virgen y pidió protección para su familia. “En esa semana, la misma empresa que nos echaba a la calle le dio trabajo a mi esposo. En sólo seis semanas pagamos lo que debíamos, porque a mi marido le dieron muchas horas extras”, acotó.

Aunque está muy orgullosa de ser puertorriqueña, la mujer dijo que se considera una mexicana de corazón.

La guatemalteca Annel Barreto, con 14 años de vivir en Nueva York, compartió su especial cariño por “La Morenita”, diciendo que “le pedí mucho para tener mi negocio y poco a poco he salido adelante. La Madre Guadalupe ha sido generosa no sólo conmigo, sino con muchos hispanos”, señaló Barreto agregando que en la fiesta del 12 de diciembre, no sólo se ondea la bandera mexicana.

“En esta fecha los latinos de Nueva York nos hacemos hermanos. Somos una misma comunidad y la fe por la virgen nos hace olvidar de qué país somos y cuantas fronteras cruzamos”, opinó.

El clérigo italiano Salvatore Sportino, sacerdote por 20 años y actual director de la Iglesia de San José, en El Bronx, dijo que cuando el Papa Juan Pablo II declaró “Emperatriz de las Américas” a la Guadalupana, la veneración por ella traspasó naciones.

El sacerdote explicó que la comunidad hispana se siente cada vez más identificada con la Virgen Morena.

Sportino apuntó que la mayor parte de su feligresía que sigue a la Virgen es dominicana y puertorriqueña.

“La veneración a la guadalupana se extendió fuera de la comunidad mexicana. La parroquia participa con alegría en su fiesta. Ese día se olvida la diferencia cultural”, dijo Sportino.