Le piden a Holder que ‘rueden cabezas’

Le piden a Holder que ‘rueden cabezas’
El secretario de Justicia Eric Holder durante la audiencia en el Congreso sobre el programa "Rápido y Furioso".
Foto: AP / Susan Walsh

WASHINGTON/EFE – El fiscal general de EE.UU., Eric Holder, asumió ayer la responsabilidad final por los errores de “Rápido y Furioso” ante congresistas republicanos que exigieron que “rueden cabezas” en su departamento y le amenazaron con un juicio político por esa operación, que permitió el tráfico ilegal de armas hacia México.

Holder enfrentó más de tres horas de audiencia en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, ante el que debía dar explicaciones sobre la fallida operación “Rápido y Furioso”, que en 2009 permitió el tráfico ilegal de unas 2.000 armas hacia México para seguir la pista a los carteles de la droga.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses perdieron el rastro a ese armamento.

En su comparecencia, el secretario de Justicia admitió que las armas perdidas en esa operación seguirán apareciendo en escenas de crímenes a ambos lados de la frontera “durante años”, y que “desafortunadamente, es muy probable que siga muriendo gente”.

Sin embargo, defendió que los altos funcionarios de su departamento no sabían nada del fallido operativo hasta finales de 2010 y pidió paciencia a los congresistas hasta que concluya la investigación interna que él mismo ordenó.

“En última instancia, yo soy responsable por todas las acciones que ocurran dentro del departamento”, respondió, sin embargo, Holder a una pregunta del legislador republicano Jim Sensenbrenner.

“Pero si ustedes van a basarse en lo que pasó con ‘Rápido y Furioso’ para evaluar mi desempeño, deben fijarse en cuánto sabía sobre ese asunto”, matizó el fiscal general, que sostiene que no se enteró de la estrategia hasta comienzos de 2011.

Sensenbrenner dijo en su intervención que “deben rodar cabezas” dentro del Departamento de Justicia y la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) de EE.UU., que coordinó la operación.

“Si usted no llega al fondo de todo esto, al Congreso sólo le quedará una alternativa, y se llama juicio político”, advirtió el congresista, que no precisó si ese mecanismo se aplicaría al propio Holder o a otros altos funcionarios.

“¿Por qué no ha despedido usted a los implicados?”, preguntó por su parte Darrell Issa, uno de los republicanos que lideran la investigación sobre el operativo.