Hieren a atacante sexual

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Redacción EDLP – Un hombre que se alega tocó inapropiadamente a una niña, resultó herido de bala en una estación de tren luego de un enfrentamiento con un oficial de la policía que estaba fuera de servicio.

El sujeto, que aún no ha sido identificado y que fue hospitalizado, supuestamente tocó a una niña de 14 años que se encontraba con su madre en la estación de la calle 125 y Octava Avenida.

Según informes de prensa, la mujer pidió ayuda al percatarse de lo sucedido. Otra mujer también se quejó de lo mismo. Fue entonces cuando el oficial fuera de servicio salió en ayuda de las víctimas e intervino con el sujeto y en medio del forcejeo se escuchó un disparo.

El incidente, que provocó un corre y corre entre los pasajeros que se encontraban dentro de la estación, ocurrió a eso de las 12:30 del día.

El sospechoso fue trasladado al hospital de Harlem y está estable. Mientras, el oficial fue llevado al centro St. Luke para tratarse por un trauma no específico que recibió.

Se dijo que la investigación sobre el caso continúa.

En los últimos meses la ciudad de Nueva York ha visto como aumenta el número de ataques sexuales en las estaciones o trenes, así como en algunos de los vecindarios.

Precisamente ayer, la Policía andaba tras el paradero de un sujeto que ya ha atacado en varias ocasiones a mujeres del condado de Queens. El más reciente ataque fue perpetrado en la mañana del miércoles en la calle 154 de la sección de Jamaica. El sujeto colocó un arma punzante en la espalda de la mujer e intentó violarla. La víctima pudo escapar.

Aunque ya hay varios arrestados por estos ataques, otros detenidos como el taxista William Giraldo de Brooklyn han sido absueltos luego de que la víctima y las autoridades lo hubieran identificado erróneamente.

Según una entrevista en el Daily News, Giraldo, de 25 años, fue acusado tras haber violado a una mujer en un incidente ocurrido en junio de este año. Sin embargo, una prueba de ADN reveló que el joven de 25 años y que estaba a punto de casarse, no era el atacante. El joven, que estuvo preso durante meses, alegó que durante ese tiempo fue presionado a confesar por este crimen que no cometió y que lo amenazaban continuamente con la deportación.