Muestra reflexiona sobre la inmigración y la diáspora puertorriqueña

Muestra reflexiona sobre la inmigración y la diáspora puertorriqueña
Porto Rican Cotton Picker (2011), de Miguel Luciano.
Foto: Fotos: Rebeca Herrero / edlp

Nueva York – Estampillas que Antonio Martorell soñó con poder diseñar algún día a pesar de que no existe un sistema de correo postal autónomo en Puerto Rico, fotografías que muestran imágenes de inmigrantes puertorriqueños en los 50 y una bicicleta de la marca Schwinn renovada por el artista puertorriqueño Miguel Luciano forman parte de la exhibición “Labor”.

Todas estas obras forman parte de la primera exhibición de la Galería del Hunter College of School of Social Work en El Barrio.

La exposición enlaza temas migratorios que datan de la década de los años 20, en la que miles de puertorriqueños llegaron a Estados Unidos para integrarse en la fuerza laboral agrícola y manufacturera.

Cinco artistas puertorriqueños, Martorell, Melissa Calderón, Juan Sánchez, Nitza Tufiño y Luciano se unieron desde hace un año para investigar esta nueva interpretación de la identidad de los puertorriqueños, la misma que tuvo un papel crucial en la lucha por los derechos civiles de Estados Unidos.

“Yo quería conectar la historia de estas bicicletas (se refiere a las bicicletas Schwinn importadas a Puerto Rico desde Chicago) con la historia del ‘Nuyorican’. En mi investigación descubrí un artículo escrito por el Centro de Estudios Puertorriqueños que relata la historia de Felicita Méndez, una puertorriqueña que lucho contra el sistema educativo en 1946, en una época en la que no se admitían niños hispanos en las escuelas de jóvenes blancos”, cuenta Luciano, que vive en Bushwick y que nació en Puerto Rico.

Una de sus obras de arte más emblemáticas fue “Nuyorican Pimp My Piragua”, quizás un indicio de la eterna exploración que siente con la identidad moderna en una secuencia histórica de la diáspora puertorriqueña. “A raíz de este investigación -pues esta era la propuesta de todos los artistas que participamos- descubrí también un artículo publicado en Arizona sobre las protestas masivas contra la explotación laboral de los inmigrantes puertorriqueños que recogían el algodón en Arizona, durante los años 20. Entremezclé los elementos para reflejar cómo unos objetos, una foto y un archivo simbolizan la historia no tan conocida de los Méndez”, añade.

Según Luciano, la bicicleta que restauró la compró de un mexicano que la había adquirido de un puertorriqueño en Nueva York. “La bicicleta es un símbolo de la cultura nuyorican. El presidente del Club Schwinn en Nueva York me explicó cómo su padre viajaba en esta bicicleta desde La Cantera en San Juan hasta los campos de caña. Incluso esta bicicleta en la galería es del año 1971, se le llamaba ‘Cotton Picker’ (recogedor de algodón), un término algo ofensivo que no tuvo éxito cuando se vendió en los Estados Unidos. Para mí esto refleja una historia escondida, no difuminada, que nos identifica y define como diáspora”, asegura el artista.

La imagen de Felicita Méndez también adorna el espacio, “ella luchó porque las leyes cambiaran en California, antes de que la Corte Suprema decidiera el caso de Brown vs. Board of Education en 1954, la ley que terminó la segregación en el sistema educativo por cuestiones de color de piel o apellido”, indica Luciano.

Todas las obras en la muestra exhiben una correlación, el tema laboral y la discriminación que enfrentaron las masas de inmigrantes puertorriqueños hace varias décadas.