Latinos se gradúan de intérpretes en la salud
Ada Villatoro Bussa asegura que desde pequeña ayudada a sus padres cuando tenían que ir al hospital. Crédito: cristina loboguerrero / edlp
NUEVA YORK Desde que Ada Villatoro Bussa era pequeña, siempre se desempeñó como traductora de sus padres para cualquier diligencia, hoy a sus 32 años, eso le sirvió de inspiración para ayudar a otros, que como sus progenitores, tienen limitaciones con el inglés.
Villatoro Bussa, fue parte de las 54 personas que recibieron ayer una certificación del programa de intérpretes para el cuidado de salud, durante una ceremonia de graduación que se realizó en el auditorio del hospital Lincoln en El Bronx.
“Mis padres siempre trabajaron mucho para sacarnos adelante a mi hermano y a mi”, indica Villatoro, que trabaja en el hospital de Coney Island desde hace mas de siete años.
“Siempre lucharon, por eso no aprendieron bien el idioma, ellos fueron mi inspiración y este trabajo es mi pasión”, dice con tono emocionado la joven de origen guatemalteco.
Nacida en Nueva York, Villatoro Bussa, recalca que su papel como intérprete, además de ayudar a una mejor comunicación entre el doctor y el paciente, “sirvo como mediadora para tener acceso a los servicios en diferentes departamentos, tanto en lo clínico como en lo administrativo”, agrega.
Los graduados bilingües -que hablan español, polaco y francés- entre empleados y voluntarios de la Corporación de Salud y Hospitales de la ciudad de Nueva York, (HHC) así cómo estudiantes de la Universidad de la ciudad de Nueva York (CUNY) recibieron su certificación luego de participar -durante 45 horas- en el programa enfocado a la interpretación de información clínica, reconocimiento y manejo con asuntos éticos y conflictos culturales. Entrenamiento dictado por CUNY.
Se estima que en la ciudad de Nueva York se hablan alrededor de 140 idiomas y que cerca del 50% de los 8.2 millones de residentes en la Gran Manzana, hablan otro idioma además de inglés.
Para Herminda Torres, de 68 años, que acude por lo menos una vez al mes al hospital Mount Sinai para ser tratada por una afección renal, el servicio de intérpretes es “efectivo y de valiosa ayuda”. Aclarando que si bien ella habla inglés, “me siento más cómoda comunicándome algunas veces en mi idioma materno, que es el español”.
El Doctor Félix Matos Rodríguez, presidente del Hostos Community College, manifiesta que la capacidad de un intérprete de la salud es una valiosa habilidad y “estamos cumpliendo con nuestro propósito de preparar expertos en el idioma, que salvarán vidas”.
